Castilla y León, entre las que menos acumulan, al contrario que Cantabria
La radiografía indica que los juzgados ordinarios tenían 189.280 resoluciones sin ejecutar y los especializados 80.125. Los datos, que de por sí son preocupantes, aún empeoran dependiendo de los zonas de España en las que se pone la lupa. La lista de las regiones con mayor colapso en la ejecución de sentencias la encabeza Cantabria, en la que cada juzgado de lo penal tiene una media de 1.273 causas sin ejecutar. Con una situación parecida le siguen la Comunidad Valenciana (1.196), Navarra (1.159), Murcia (1.140), y Cataluña (1.002). Todas ellas están muy por encima de la media nacional de resoluciones pendientes, que es de 795 por juzgado. Por el contrario, la menor acumulación de sentencias por cumplir se registra en el País Vasco (342), Castilla y León (368), Extremadura (428), La Rioja (553) y Aragón (563). El resto se encuentran próximas a la media. El Servicio de Inspección ha llegado a la conclusión de que la creación de juzgados específicos de ejecutorias ha sido «positivo», porque ha unificado los procedimientos y ha liberado de trabajo a los órganos ordinarios, pero añade en sus conclusiones que, tras menos de dos años de funcionamiento, «ya están colapsados». Les faltan jueces y secretarios judiciales, necesitan más funcionarios y mejor preparados, y les urge un sistema informático eficaz y específico para su labor.