Zapatero y Rajoy cierran filas y elogian a las fuerzas de seguridad
José Luis Rodríguez Zapatero se mostró ayer exultante con las detenciones practicadas en Burdeos. El presidente del Gobierno aseguró que suponen un paso «sin duda importante» en la victoria de la democracia sobre el terror. «Ahora hay que perseverar en ese esfuerzo que la Policía y la Guardia Civil vienen manteniendo», señaló. A la satisfacción por la operación policial sumó además la de poder contar con el apoyo, sin reproches, del líder de la oposición. «Creo -dijo Mariano Rajoy en la sesión de control parlamentario al Ejecutivo- que éste es el buen camino». El presidente del PP ya recordó tras el asesinato del Guardia Civil Juan Manuel Piñuel Villalón su promesa de que estaría al lado del Gobierno en los momentos duros. Esta vez ni siquiera hizo referencia a aquellas palabras. Simplemente, felicitó a la institución por la detención del supuesto «número uno» de ETA e insistió en lo que ya había avanzado por la mañana la portavoz de su grupo parlamentario, Soraya Sáenz de Santamaría, que si la estrategia para acabar con la organización terrorista se centra en la lucha policial y judicial, la unidad política está garantizada. Zapatero recogió el guante. Aseguró que las palabras de Rajoy son una «buena señal» e hizo hincapié en que, «en lo que afecta a este período», no tiene «queja» alguna de la actitud mostrada por el líder del PP, al que llamó por la mañana para informarle sobre el devenir de la operación policial. «El único destino que tienen los terroristas es pagar por sus acciones y ser detenidos», ratificó durante una rueda de prensa tras su intervención en el pleno. El trato preferente dado a Rajoy no es baladí. Zapatero no llamó, según él mismo dijo, al lendakari Juan José Ibarretxe, con el que mantuvo una larga reunión el martes en La Moncloa, en la que también se habló de colaboración en política antiterrorista. Sí estaba, en cambio, en sus intenciones trasladar al presidente francés, Nicolás Sarkozy, su «agradecimiento» por el apoyo dado en la «dura y larga marcha frente al terror». El jefe del Ejecutivo lanzó además un mensaje de «confianza y seguridad» a la ciudadanía y se mostró persuadido de que la victoria de los demócratas frente a ETA es incuestionable. El PNV puso la nota discordante en la satisfacción generalizada por la operación contra la dirección de ETA. Su portavoz en el Congreso, Josu Erkoreka, señaló que la actuación policial, con ser «una excelente noticia», no fue para tanto porque es dudoso que los detenidos «tengan la relevancia» que dice el Gobierno.