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Presa del abandono
El embalse requiere una revisión semanal, pero la desidia de la Junta ha provocado importantes deficiencias en la infraestructura
Son muchos los papeles oficiales que hablan de Villagatón. Este periódico ha tenido acceso a algunos de los más antiguos, como el avance de las normas de explotación de la presa que en su día realizó la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta. Entre otras obligaciones, la Administración autonómica se comprometía a efectuar «un recorrido completo semanal por todo el parámetro de la presa y las pasarelas», prestando atención a cualquier irregularidad, como aparición de manchas de humedad, rotura de cableado eléctrico, sistemas de iluminación averiados, desprendimientos en estribos o aparición de fisuras en el parámetro. Catorce años después de que la presa haya sido concluida, ninguna de estas revisiones semanales se lleva a cabo. Así lo confirma el presidente de la Junta Vecinal de Villagatón, Manuel de la Torre, quien asegura que las deficiencias en la presa son notables desde hace ya mucho tiempo. Se refiere, por ejemplo, a las vallas y escaleras que rodean el dique o a la situación del hormigonado.