Los críticos se dividen entre los que no quieren el centrismo y los que cuestionan el liderazgo
Costa anuncia total lealdad hacia Rajoy si en el congreso le apoya la mayoría
La renuncia del ex ministro despeja el camino al presidente del PP que sólo teme el voto en blanco

Sáenz de Santamaría fue felicitada en el Congreso por su cumpleaños
Las turbulencias de la etapa precongresual, el vacío posterior en la dirección y las expectativas para una candidatura alternativa han quedado atrás con la renuncia de Juan Costa a competir por el liderazgo con Mariano Rajoy. El presidente del PP se encuentra ahora con el camino más despejado hacia el congreso de Valencia, que se vislumbra más pacífico y ordenado de lo que hace unas semanas podría parecer. Con la negativa del ex ministro, el sector crítico ha perdido su baza más decisiva para dar la batalla en el cónclave. Ahora que se ha constatado la debilidad de quienes se situaron al margen de la línea oficial y su falta de voluntad política para cambiar las cosas, el panorama se presenta más despejado. El propio Costa cerró este capítulo al declarar su lealtad al candidato que salga del Congreso. Este martes, el diputado declaró que «si una mayoría apuesta por Rajoy en el congreso como la mejor alternativa yo actuaré con responsabilidad y toda lealtad». Además, se comprometió a «ayudar» al líder del PP a «hacer la mejor oposición». Los díscolos se pueden clasificar de acuerdo con dos posiciones diferenciadas: los que combaten el giro centrista pero no ponen pegas a la continuidad del presidente (Aleix Vidal-Quadras, Jaime Mayor o María San Gil) y quienes se identifican plenamente con el discurso más moderado pero cuestionan el liderazgo de Rajoy para representar al nuevo PP ante el electorado (Juan Costa y Gabriel Elorriaga son sus mejores exponentes). A su vez, Rajoy ha perdido la oportunidad de disputar el poder con un sector minoritario al que ganaría el congreso con holgura y ahora tendrá que encajar el castigo de los votos en blanco, mucho más perniciosos y que ya hay quien estima que estará en un 20%. Rajoy y sus seguidores prefieren dar status de alternativa crítica al sector más radical, al que reconocen coherencia y ven representado en las enmiendas de Alejo Vidal-Qadras. En la búsqueda de acuerdos y transacciones para mejorar las ponencias ya trabajan sus autores con las propuestas presentadas por los compromisarios. El presidente del PP ha llenado el vacío que había hasta ahora en la sede de la calle Génova donde ya trabajan varios equipos para ordenar y, más tarde, negociar las enmiendas. Las de Vidal-Qadras concitan mucho interés porque a todos les parecen las más fácilmente asumibles en la medida en que coinciden con el programa electoral de Rajoy.