El «núcleo duro» trata con frialdad a un Aznar que se quedó sin ovación

Publicado por
César Calvar - valenca
León

Creado:

Actualizado:

Por primera vez, un congreso del PP no se conmovió con la entrada de José María Aznar en el auditorio. El presidente de honor y ex presidente del Gobierno pasó sin pena ni gloria por la jornada de clausura del congreso después del impacto que causó entre los dirigentes populares el duro discurso que pronunció el día anterior ante el plenario. Aznar llegó ayer al cónclave con un retraso de más de una hora y entró en la sala sin que la oradora que ocupaba la tribuna ni la presidenta del congreso, Rita Barberá, le anunciaran. Nada que ver con la entrada triunfal del primer día, cuando el ex presidente accedió al plenario en medio de una gran ovación, al son del himno del PP que retumbaba por la megafonía, y con todos los compromisarios puestos en pie. A su llegada al auditorio, el presidente de honor se dirigió derecho a su puesto entre la dirección del partido. Sólo se detuvo para saludar a Mari Mar Blanco, hermana del concejal del PP asesinado por ETA Miguel Ángel Blanco, una de las nuevas caras en el equipo de Rajoy. Aznar pasó la sesión sin apenas intercambiar palabras con nadie. Aplaudió los discursos de algunos dirigentes, sobre todo al presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, y agradeció con gestos las palabras de aliento que le dedicaron los oradores. Este domingo debía haber sido su día grande ya que lo habitual es que el presidente de honor intervenga en la clausura, pero al trasladarla al sábado su papel en la clausura quedó reducido a una mera presencia testimonial.

Cargando contenidos...