Garzón deja en libertad a más extorsionados por ETA

Garzón ha impuesto 20.000 euros de fianza a las empresarias de Orio
Las hermanas y empresarias de Orio (Guipúzcoa) María Isabel y Blanca Bruño abandonaron el lunes la prisión madrileña de Alcalá Meco tras depositar en la Audiencia Nacional sendas fianzas de 20.000 euros que le impuso el juez Baltasar Garzón. Las empresarias han permanecido encarceladas desde el 12 de junio, cuando el juez les imputó un delito de colaboración con banda armada por considerar que podían haber pagado a ETA 6.000 euros de forma voluntaria en concepto de impuesto revolucionario. Garzón modificó las medidas cautelares contra las empresarias la semana pasada por entender que la investigación de los hechos ya está muy avanzada. No obstante, además de la caución, el juez estableció la prohibición de que ambas imputadas abandonen Estaña y les impuso la obligación de presentarse en el juzgado cada quince días. Las dos mujeres fueron detenidas a raíz de los documentos sobre la extorsión de ETA a empresarios vascos y navarros incautados esta primavera en Francia al jefe del aparato político, Francisco Javier López Peña, Thierry, y a varios de sus colaboradores, que fueron detenidos en un piso de Burdeos. Por otra parte, el portavoz de la presidencia de Ezker Batua-Berdeak, Mikel Arana, pidió al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que tome medidas ante las últimas actuaciones del juez Baltasar Garzón contra los empresarios extorsionados por ETA. Arana se ha referido así a los interrogatorios del consejero Delegado de Sidenor, José Antonio Jainaga; el ex presidente de esta compañía y antiguo viceconsejero de Interior del Gobierno Vasco, Sabino Arrieta; o del empresario guipuzcoano Jesús Guibert Azkue realizados en el marco de una investigación dirigida por Garzón para esclarecer la trama de extorsión de ETA a empresarios vascos.