El informe sobre la masacre del 11-M señala que hubo «falta de rigor científico»
El informe elaborado por el perito Manuel Escribano, que vinculaba a ETA con los atentados adolecía de una «notable falta de rigor científico». El documento contenía «valoraciones» subjetivas que no habían sido demandas por sus superiores ni por la Audiencia Nacional. La sentencia asegura que las apreciaciones «personalísimas» de Escribano tenían «escaso o nulo valor» para la investigación de los atentados. Mala fe: Escribano, además de trabajar sin rigor científico, pudo obrar con mala fe, sabedor de la repercusión social y mediática de un informe oficial que relacionara a los etarras con la masacre de los cercanías. Su actuación, dice la sentencia, «genera no pocas suspicacias».