El presidente de la sociedad ferroviaria anuncia que el proyecto de integración será público después del verano
Feve busca alternativas a soterrar la línea del tren en los barrios del norte
Villalba asegura que acatará lo que diga León, aunque apuesta por soluciones menos traumáticas

El soterramiento de Feve a su paso por el casco urbano parecía hasta ayer la única alternativa posible para romper la barrera impuesta por la vía métrica a los barrios del norte de la ciudad. El proyecto contaba con la bendición de la empresa pública y del Ayuntamiento, que vendieron las bondades de la reforma y colocaron paneles informativos en los almacenes de la estación de la capital para explicar sobre plano cuál era la concepción urbanística que tenían de León ambas instituciones. El programa electoral del PSOE recogía como propuesta clave, junto a la creación de seis líneas de tranvía, el soterramiento de Feve. Ahora, el nuevo presidente de la sociedad dependiente del Ministerio de Fomento Ángel Villalba y los concejales de Urbanismo y Transporte, Francisco Gutiérrez y Agustín Pérez Lamo, respectivamente, buscan una fórmula distinta a enterrar las vías con el objetivo de generar un impacto menor en la zona y, sobre todo, minimizar las dificultades técnicas y económicas que entraña un proyecto de esta envergadura. El máximo responsable de Feve aprovechó su visita de ayer a León, donde inauguró los dos nuevos apeaderos de la trasera de la iglesia de Las Ventas y de la Universidad, en servicio desde el pasado lunes, para desvelar las previsiones de la sociedad a la que representa en uno de los retos más importantes al que se enfrenta el León del futuro: la integración del ferrocarril. Villalba no quiso concretar nada sobre el contenido de las alternativas que ahora se estudian ni si éstas solventarán las carencias de los barrios que duermen a la sombra de la vía estrecha. Sí dijo que desde hace semanas mantiene reuniones con el alcalde Francisco Fernández y con el responsable de Urbanismo para consensuar el diseño, un diseño que llevará la firma del Ayuntamiento, «porque vamos a estar muy atentos a todas las indicaciones que nos den para comenzar cuanto antes», anunció Villalba, quien se puso a las «órdenes» del consistorio en lo que se refiere a la planificación de la operación. El máximo responsable de Feve aludió al Plan de Movilidad presentado recientemente a los ciudadanos por la Institución municipal cuando solicitó al equipo de Gobierno la inclusión de la integración del ferrocarril y de las zonas periféricas del casco urbano, comprendidas en la relación ferroviaria León-Bilbao, a esas directrices con las que homogeneizar los diferentes modos de transporte en la ciudad y potenciar lo público frente a lo privado. A la espera de septiembre La propuesta definitiva será pública después del verano, previsiblemente en septiembre u octubre, según confirmó Villalba, una vez concluya el análisis de los terrenos y se alcance un acuerdo definitivo para fusionar el trazado férreo con el callejero capitalino. Los barrios de San Mamés, Las Ventas, La Asunción y La Inmaculada no pueden perder el tren del desarrollo y dependen de esta decisión para quebrar el aislamiento al que han estado sometidos durante años. Sin soterramiento, si al final se descarta definitivamente esta alternativa, su futuro se aventura incierto, más aún después de perder el Ayuntamiento los doce millones de euros que había solicitado a la Unión Europea para abordar un ambicioso plan de rehabilitación en estas áreas. Más de 80.000 personas anhelan una solución viable para integrar su vecindario con el resto de barrios de la capital leonesa. Según Izquierda Unida, la medida pasa por integrar la línea de Feve y convertir a la estación de Matallana en un centro intermodal para el tranvía a la Universidad.