Más de tres millones de metros cuadrados se verán afectados por un proyecto que supera los 300 millones de euros
La llegada del AVE redefinirá el oeste de la ciudad y creará 4.500 viviendas
Al oeste del Bernesga se anuncia el nacimiento de una nueva ciudad. Una urbe heredera del esfuerzo ferroviario y descendiente directa de la llegada del AVE, que obliga a repensar el urbanismo de casi todo León. Más de 2,6 kilómetros de soterramiento, cerca de 3 millones de metros cuadrados de terreno afectado, una estimación de cerca de 300 millones de euros de inversión, 4.500 nuevas viviendas... Una planificación a corto, medio y largo plazo -que empleará décadas en ejecutarse en su totalidad- sobre la que deben regirse las actuaciones que vertebren la nueva centralidad de la capital leonesa. El Plan Regional de Ámbito Territorial (Prat), entregado por la empresa consultora al consejo de administración de la sociedad gestora, León Alta Velocidad, que ha iniciado ya su tramitación administrativa, propone un cambio sustancial en la estructutación viaria actual. El documento establece la creación de dos nuevos puentes sobre el río Bernesga: uno en paralelo a la pasarela acristalada que dará entrada a la estación desde la calle Lancia y que llevará el tráfico hacia el futuro Palacio de Congresos, donde se habilitará una glorieta, antes de continuar la traza para enlazar con Doctor Fléming; y otro que partirá del entronque de la calle Lucas de Tuy con el paseo de la Condesa Sagasta, donde se ejecutará una rotonda, para alcanzar la calle Astorga a través de Quiñoes de León y todo el nuevo área residencial que se levantará con la integración del espacio que ahora ocupan las vías del tren. Estas infraestructuras permitirán que el puente de Los Leones pase a tener un uso estrictamente restringido al transporte urbano, como puede ser el tranvía, y los servicios. Esta planificación horizontal se eleva hacia arriba con la disposición en el Prat de edificios de hasta 18 y 20 plantas, distribuidos por diferentes zonas de la actuación, y por manzanas de diversas configuración: en forma de ocho, con espacio interior, en el área paralela al estadio de fútbol, o con la contraposición por el vértice de dos cuñas residenciales, una vez superada la nueva estación del tren. La concepción de todos estos espacios está jalonada por una traza verde que surge como copia de la que en estos momentos ocupan las vías del tren, por la que se comunica todo el nuevo barrio que sellará el río con la periferia oeste de la capital leonesa y con el territorio del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo. Una mancha espacial que presentaba una fractura en la ciudad, que la había condenado al exilio más allá del río y que ahora estará a menos de dies minutos de Santo Domingo.