Los primeros embargos de coches y plazas de garaje han empezado ya
La morosidad en las comunidades de vecinos, aunque aún es baja a remolque de la euforia de la burbuja inmobiliaria, se sitúa ya entre el 1% y el 2% de los inquilinos, tendiendo a crecer en los últimos meses al ritmo del 10%, lo que, sin ser excesivo todavía, alarma a los administradores de fincas. Según éstos, los recibos impagados se resuelven como cualquier otra deuda en los juzgados: avisos de pago con intereses y embargos. Hasta ahora no se han dado caso de embargos de viviendas por impago reiterado de gastos comunitarios -por el de la hipoteca en los bancos empiezan a ser una plaga- pero sí de coches y de plazas de garaje. La solución no parece tener futuro, porque un vehículo de segunda mano apenas vale nada y, sin él, tampoco lo vale la plaza de garaje Medidas tan drásticas sólo se aplican de manera excepcional, como también antes se hacía contra la picaresca, que ahora ha quedado en minoría frente a los que están con el agua al cuello.