Sólo se exige un test psicológico y un reconocimiento médico mínimo
Las Fuerzas Armadas necesitan personal voluntario, que antaño se recogía por levas, incluso suboficiales y oficiales veteranos y retirados a la vida civil, así que en las últimas convocatorias se dan todo tipo de facilidades. Para ser revervista «activado», como se conoce en el argot militar, sólo hace falta no pasar de los 58 años, pasar un test psisológico y un reconocimiento médico donce se valore el estado general de salud del aspirante. Los requisitos son sencillos y fáciles, pero, a pesar de ellos, un tercio no llegan a su destino. Según los responsables de las oficinas militares de selección sólo se debe a presiones familiares después de pensárselo dos veces, especialmente en el caso de las mujeres, o de como compaginar un trabajo militar con otro civil por mucho que se añore la mili de joven. Aproximadamente una tercera parte de los reservistas que quieran reincorporarse a la milicia ven la oportunidad frustrada, pero casi siempre por voluntad final propia: el Ejército les deja elegir, dentro de lo que cabe, meses de trabajo al año y destinos, entre los que no faltan las misiones internacionales. A éstas se apuntan muchos.