Se refugiaron dentro de una peluquería hasta que fueron rescatados
Acosan e insultan a policías de España en la frontera de Melilla
La Delegación del Gobierno asegura que el incidente lo protagonizaron «particulares»
El incidente que tuvo lugar el jueves en el lado marroquí de la frontera de Melilla en el que un grupo de funcionarios policiales españoles se vieron «acosados e insultados» fue protagonizado por personas «particulares». Así lo aseguró ayer a los periodistas el delegado del Gobierno en la ciudad autónoma, Gregorio Escobar, quien ha señalado que se ha dado cuenta de este incidente a las autoridades consulares para que desarrollen «la información prevista en estos casos». Escobar, que no ha querido hacer ninguna valoración de este hecho, se ha remitido al comunicado enviado desde la Delegación del Gobierno en el que se ha dado cuenta del suceso. Los hechos se produjeron en la tarde del jueves, después de que mandos de la Guardia Civil, de la Policía Nacional y de la Agencia Tributaria de Melilla participaran en una reunión con responsables aduaneros y policiales marroquíes, que se desarrolló en las instalaciones que Marruecos tiene en la misma frontera. Según la Delegación del Gobierno, al salir de la reunión, cuando los funcionarios y agentes regresaban a territorio español, a unos 500 metros de la aduana marroquí, comenzaron a «ser acosados e insultados» por un grupo de individuos. Con la ayuda de algunas personas de Marruecos, los funcionarios españoles pudieron refugiarse en un establecimiento, hasta que dos agentes marroquíes se personaron en el lugar y, tras pedir «oportunos refuerzos», posibilitaron su regreso a Melilla. El presidente melillense, Juan José Imbroda, ha expresado, en declaraciones a los periodistas, su repulsa ante lo sucedido en la frontera y ha pedido las medidas necesarias para evitar que se repita. Según Imbroda, existe un «contencioso» a la hora de aplicar los criterios de control de personas y vehículos que pasan por los puesto fronterizos, pero ha recalcado que lo que no se puede dar bajo ningún concepto es un intento de agresión a autoridades españolas. «Es hora de que pare y cese esa forma de reclamar que tienen», ha manifestado.