El crédito, lejos del ladrillo y en busca del control de la morosidad
Entre los principales giros que la entidad financiera con sede en León ha realizado en los últimos meses destaca la «concentración del crecimiento del crédito en actividades productivas no vinculadas al sector constructor-promotor», lo que ha permitido un aumento de los ingresos por intereses del 17,73%. «Lo que a pesar del encarecimiento de los costes financieros, como consecuencia de la táctica comentada de mejora sustancial de la liquidez y solvencia, han permitido un crecimiento del margen de intermediación del 1,67%, un factor estratégico que se enmarca en la apuesta por el negocio de la banca tradicional.». Caja España, según explica el balance del informe a mes de septiembre, «ha sacrificado resultados como consecuencia del esfuerzo realizado en la constitución de coberturas para insolvencias», alcanzando a septiembre la cifra de 137 millones de euros, un 63% más. Esta es la causa principal del «descenso del resultado consolidado antes de impuestos, que se sitúa en 88,5 millones de euros». La morosidad El ratio de morosidad de Caja España, uno de los datos que más ha preocupado en lo que va de ejercicio, se sitúa en septiembre en el 3,75%, «ralentizando su crecimiento y adecuándose a las cifras medias del sector, condicionadas por la actual situación económica internacional». Sin embargo, la entidad destaca que «el 70% de los activos dudosos están respaldados por una garantía real»; y que «Caja España «ha llevado a cabo un importante esfuerzo en dotaciones, mejorando la cobertura del crédito sobre el riesgo total hasta el 3,18%, desde el 2,34% de hace doce meses». El Grupo Caja España ha mejorado también su productividad «a pesar del entorno adverso del mercado gracias a la especialización del negocio, aunque a corto plazo esto ha aumentado los costes de explotación». También destaca un aumento del crédito a la clientela del 5,7%, del que sólo un 1,3% es hipotecario.