González advierte de que Europa necesita una fuerza militar para no perder relevancia en el mundo

González intervino en el Consejo del Partido Socialista Europeo
madrid
La visión que de Europa tiene Felipe González, presidente del grupo de reflexión para el futuro de la UE, no termina de casar con la de José Luis Rodríguez Zapatero. El ex jefe del Ejecutivo defendió ayer ante el Consejo del Partido Socialista Europeo que, para dejar de «perder relevancia en el mundo y entre sus ciudadanos», la institución debe apostar en serio por la política exterior y de defensa. Y mostró su preocupación ante el hecho de que la comunidad europea esté dejando escapar la oportunidad de ser una «potencia tecnológica de primer orden». Sus palabras contrastan con el eje central del discurso que, ante este mismo auditorio, pronunció el lunes el actual presidente del Gobierno: «somos fuertes como europeos si apostamos por la educación, el Estado del bienestar, la ampliación de derechos y las políticas sociales, y seremos débiles -”alegó Zapatero-” si apostamos por una Europa que base su fuerza en la innovación financiera o en el poderío militar». González pidió a los socialdemócratas europeos que bajen al terreno de lo real y expliquen cómo financiarse el modelo económico que propugnan.
Fue la única autocrítica que pudo oírse durante unas jornadas en las que el PSOE ha ejercido como anfitrión para una treintena de partidos, en su mayoría fuerzas en la oposición. Si sus representantes, Zapatero incluido, se limitaron a ensalzar las recetas de un Estado social o, en el caso del presidente del Gobierno, a establecer prioridades como la lucha contra la pobreza o el cambio climático, González optó por diseccionar los principales problemas que hoy afronta la Unión Europea. Y no sólo el de la crisis económica.
Las turbulencias financieras han hecho aflorar, según su relato, una crisis institucional que ya se puso de manifiesto con las dificultades para aprobar el fallido Tratado Constitucional. No hay cuerpo político. Los socios europeos han actuado de forma individual saltándose las reglas existentes, «más allá de cualquier procedimiento institucionalmente identificable».