Diario de León

La población estaba más castigada por el desempleo ya antes de la crisis, pero aumenta su nivel de ocupación

Inmigrantes que tienen fe en León

El Inem tiene sólo tres solicitudes de retorno pese a que el 10% del paro es extranjero

Publicado por
A. Gaitero
León

Creado:

Actualizado:

león

Una de cada diez personas en situación de paro en León es inmigrante. Hace cinco años la población parada extranjera apenas suponía el seis por ciento del total de personas desempleadas en la provincia, pero a lo largo del quinquenio su presencia en las listas de demanda de empleo ha aumentado paulatinamente. La proporción de personas en desempleo sobre la población inmigrante oficial en León es de

En el mes de octubre, un total de 2.676 personas extranjeras buscaban empleo en León, frente al millar que había hace apenas cinco años. Un dato significativo es que en este período las cifras más grandes de paro entre inmigrantes por sexos estaban en el lado femenino, pero a partir del 2008 son los hombres extranjeros quienes encabezan la lista del desempleo entre este colectivo: 1.496 varones no españoles estaban registrados en las oficinas de empleo público frente a las 1.180 mujeres inmigrantes, según datos facilitados por el Observatorio de Empleo del Inem. Por tanto, el 55,9% de las personas extranjeras en paro son hombres y el 44,1 por ciento son mujeres. Es una tendencia contracorriente respecto a la población general, que registra un 41,9% de paro masculino y un 58,1 de desempleo femenino.

La caída del sector de la construcción, que ha sido uno de los principales nichos de empleo para la población inmigrante masculina, se refleja en estas estadísticas. Sin embargo, la crisis no ha producido, al menos por ahora, el efecto «huída» de estas personas que han llegado a León en busca de un futuro mejor.

Veinte países no comunitarios

Son muy pocas las personas que se han interesado en las oficinas de empleo por el plan de retorno voluntario puesto en marcha por el Gobierno, que consiste en el abono acumulado y anticipado de la prestación por desempleo. De hecho, sólo tres personas lo han solicitado hasta ahora, según admite el director provincial del Inem, Teótimo González.

El plan de retorno no incluye a inmigrantes de países comunitarios, por lo que excluye tanto a la población búlgara como rumana, que en los últimos años han encabezado las cifras de la llegada de población extranjera a León. Está destinado a veinte países extracomunitarios que tienen suscrito un convenio bilateral con España en materia de Seguridad Social.

El Gobierno ofrece a los trabajadores y las trabajadoras inmigrantes que se encuentren en situación de desempleo el pago de la prestación a que tengan derecho en dos plazos: el 40 por ciento en España y el 60% en el país de origen entre los 30 y los 90 días desde la fecha del primer pago. Pueden recibir ayudas complementarias para regresar a su país de origen. A cambio, las personas que se acojan al plan no podrán solicitar autorización para residir o trabajar en España en un período de tres años, aunque tendrán «derecho preferente» para incorporarse al contingente anual de trabajadores extranjeros no comunitarios.

La población inmigrante es más vulnerable al paro que la población española general. Según un informe del Observatorio Permanente de la Inmigración, la tasa de paro entre la población inmigrante ya era superior a la de la española antes de la crisis.

A finales de 2007, la tasa de paro entre la población extranjera era del 12,4%, 4,5 puntos superior a la de los españoles (que era del 7,9%). Había crecido ligeramente respecto a la de finales de 2006, pero aún creció más en el primer trimestre de 2008, situándose en el 14,6%, cuando la tasa española también se elevó hasta el 8,7%, según datos del Observatorio Permanente de la Inmigración.

El informe destaca la paradoja del aumento de la ocupación extranjera mientras crece su tasa de desempleo. La razón es que «su población activa ha crecido más que la ocupada, algo que puede deberse» a «los incrementos recientes de la reagrupación familiar», pero también a «la pérdida de ingresos en las familias (se trabajan menos horas extraordinarias, etc.)» que estaría «llevando a buscar trabajo a miembros que antes eran inactivos», como indica Manuel Pajares en el informe para el Observatorio Permanente de Inmigración.

En León la población inmigrante ha situado a la provincia en tasas de natalidad de hace una década, pero los flujos migratorios no cubren aún la alta tasa de mortalidad por lo que en el último padrón, de 1 de enero del 2007, la provincia volvió a perder habitantes.

tracking