Eneko Gogeaskoetxea entra en la jefatura etarra asistido por pistoleros jóvenes con experiencia
Un etarra que intentó matar al Rey puede asumir el mando militar
La estructura política depende de tres veteranos, aunque no hay sustituto oficial de Thierry
madrid
Los servicios de Información de la Guardia Civil y de la Policía Nacional coinciden. Un solo nombre aparece en los organigramas conocidos de ETA como posible sucesor de Aitzol Iriondo, «Gurbitz», y Garikoitz Aspiazu, «Txeroki» al frente del aparato militar de la banda. Se trata de Eneko Gogeaskoetxea Arronategi, un veterano terrorista de 41 años, desde hace diez en la clandestinidad, uno de los cinco etarras que prepararon un atentado contra el rey Juan Carlos con motivo de la inauguración del museo Guggenheim, en Bilbao, en octubre de 1997, acción que le costó la vida al ertzaina José María Aguirre Larraona.
Hasta hace sólo unos meses, Gogeaskoetxea estaba encuadrado en el aparato de logística, en el subaparato de electrónica, volcado en cuerpo y alma en la fabricación de explosivos junto a Elgorriaga Kuntze. Ambos habían tomado el testigo al último responsable artificiero de ETA, Luis Ignacio Iruretagoyena, capturado el 1 de septiembre de 2007. Sin embargo, desde la pasada primavera los organigramas de Interior le situaban en la esfera de Txeroki, e incluso algunos analistas de las fuerzas de Seguridad le colocaban como jefe de comandos de la banda, en igual estatus que Iriondo como lugartenientes ambos de Txeroki.
Tras los últimos golpes policiales a la cúpula etarra, Gogeaskoetxea es el único miembro de los últimos aparatos militares de ETA con una trayectoria abultada. Junto a él, los expertos de las fuerzas de Seguridad tienen localizados a varios pistoleros jóvenes, pero con experiencia, que según sus investigaciones han sido aupados a la cúspide de esa estructura.
Todos los informes sitúan en un lugar destacado a Jurdan Martitegi Lizaso, «Arlas» de 28 años. Es un terrorista curtido en la lucha armada durante el último año y medio.
Junto al ya detenido Arkaitz Goikoetxea, fue líder del comando Vizcaya de ETA que mantuvo en jaque a las fuerzas de Seguridad desde febrero de 2007 hasta junio de 2008 con una docena de atentados. De esa misma estructura provenía Aitor Artetxe, uno de los dos dirigentes militares detenidos junto a Gurbitz este lunes.
Los servicios de Información tienen constancia de que Martitegi mantenía una muy buena relación con Txeroki y Gurbitz, con los que se reunió en varias ocasiones en Francia. Tras abandonar el comando Vizcaya en junio, se incorporó al aparato militar y participó con Iriondo en el adiestramiento de futuros terroristas.
También en esa nueva dirección de los comandos podría estar Asier Borrero Toribio, «Arrano», de 23 años. Este terrorista, también huido del comando Vizcaya, tomó parte de manera directa o indirecta en seis atentados, sobre todo en tareas de «lanzadera» de seguridad. Era el líder del comando Hego (ala) que apoyaba a la estructura central del complejo Vizcaya, denominada Askatasun Haizea (viento de libertad).
Arrano participó en la colocación del coche-bomba contra la casa cuartel de Calahorra, en el atentado contra la comisaría de la Ertzaintza de Zarautz, en el ataque contra el palacio de justicia de Getxo, en la colocación de sendas bombas en las casas del pueblo de Balmaseda y Derio, y en el ataque a un transporte de explosivos en Getxo.
El equipo de Gogeaskoetxea se completaría con Oyan Barandain Goñi, «Guatekes», y Bihotz Cornau Arnáez, que desde hace un año ocupaban puestos destacados en una estructura que las fuerzas de Seguridad califican de «responsable de las actividades armadas».
Sin relevo claro
La situación de la banda es más desconocida para los servicios de Información en lo que se refiere al aparato político. Tras la caída en mayo de Francisco Javier López Peña, «Thierry», y sus más cercanos colaboradores, los analistas apuntan a que no ha habido un relevo claro por falta de interés de la dirección de la banda por esta estructura. No obstante, creen que veteranos enfrentados con Txeroki y Gurbitz tienen mucho peso. En lugar destacado aparece Juan Cruz Maiztegi Bengoa, «Pastor», hombre de confianza de Josu Ternera que participó en los primeros contactos con el Gobierno en el pasado alto el fuego.
Los informes policiales barajan la posibilidad de que en ese aparato político, con ansias de intervenir en la dirección de los comandos, también estén desde hace meses dos «duros» de la banda: José Luis Eziolaza Galán, «Dienteputo», y Eusebio Arzallus, «Paticorto».
En la periferia de la dirección política de la banda, en lugar «casi testimonial y sin peso decisorio», se ubican los dos representantes del «sector posibilista»: José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, «Josu Ternera», y su hijo Egoitz. Ninguno de los dos aparece «por voluntad propia» en la cúspide etarra.