Diario de León

| Crónica | Una tarde de azul |

Poner verdes a los rojos no es un marrón

La tónica de los ataques constantes a la labor de los socialistas marcó el discurso dentro y fuera de la sala del congreso

Carrasco saluda afectuosa a José Estanga Rebollal, alcalde de Oencia y músico en tiempo de ocio

Carrasco saluda afectuosa a José Estanga Rebollal, alcalde de Oencia y músico en tiempo de ocio

Miguel Ángel Zamora
León

Creado:

Actualizado:

león

Si no fuera porque ayer se celebraban otros cuatro congresos más del PP en la autonomía, hasta se podría pensar que Jaime González odia el fútbol. Visto que el criterio lo marca el Partido Popular, la directriz a la hora de fijar fecha y hora para el congreso era evidente: había que impedir que León viera el triunfo del Barça de Zapatero sobre el Real Madrid (aunque sólo fuera por un 2-0 ajustado) así que se hizo venir al presidente de esta nuestra comunidad para oficializar que entre Isabel Carrasco y nadie, la militancia del partido se decantó finalmente por votar a la presidenta y reelegirla para el cargo y después de una cena regada con vino y decorada con nieve de puertas para afuera, el PP del próximo cuatrienio se puso en marcha .

Los ataques de sinceridad del presidente Herrera en torno al vestuario de la candidata llegaron demasiado tarde como para que la concurrencia variara el sentido de su decisión por cuestiones de diseño y moda. «No sé qué es ese escapulario que te has puesto encima del hábito que nos has traído...».

Desestimada la propuesta de vender un coche cuyo propietario había perdido las llaves, se vio pronto que periodísticamente hablando, la sesión iba a andar justa de sal y corta de pimienta. Ana Guada hizo un intento de soliviantar mínimamente a la masa después de confesarse «desamparada ante algunos ataques personales» y contrariada por la unidad menguante que evidencia el partido: «Necesitamos estar más juntos todos». El día a día de la concejala no ha cambiado tanto como parece en la última década. En Antena 3, a principios de los 90, desde

buceaba en los asuntos del entonces alcalde; ahora el actual alcalde es desde primera hora de la mañana el motivo por el que vocea. Todo sigue como estaba.

Pocos corrillos

Apenas hubo corrillos en el vestíbulo del Parador. Enrique Gil y Ana Rosa Sopeña dialogaron un rato al principio, Marina Lamelas se sumó a la charla un rato después, pero nada de intrigas palaciegas. El guión estaba escrito desde mucho antes.

Así que nada escapó a la lógica. Ni quiera que los primeros aplausos en la sala sonaran después de un «Que venga Dios y lo vea» o que la segunda tanda interrumpiera una égloga en contra de la política anti terrorista del Gobierno. De manual de partido.

El delegado de la Junta se apresuró a restar importancia a su chaqueta de punto roja antes de que las bases le mentaran la procedencia ideológica y en la misma línea se quejó de que a veces se le critique por dedicarse a hacer bulto «cuando con este cuerpo es lo que mejor se me da», bromeó. Menos simpatías despertó la intervención de Aznar (Luis, que José María no estaba) a la hora de subirse al estrado: «Me largo de aquí que yo a este tío no lo aguanto», espetó un contertulio a otro camino de la calle, en la hora del cigarro.

Hasta tres intervenciones subrayaron la necesidad de tener en cuenta que la procedencia leonesa del presidente del Gobierno influye en buena medida en los resultados electorales. La curiosidad radica en que el discurso oficial después subraya por norma que el efecto Zapatero es nulo en resultados para la provincia. ¿No salen las cuentas?. Es norma de la casa. En el primer recuento había 642 compromisarios, en el segundo 577 y en el último 612. Pues eso...

tracking