| Reportaje | Dos años sin precinto |
Nadie quiere la basura de Alemania
El Procurador del Común investiga el abandono de 4.000 toneladas de residuos en una nave y busca responsabilidades entre la Junta, Gersul, la Subdelegación y el propietario
león
El Procurador del Común de Castilla y León abrió una investigación de oficio tras conocer la información aparecida en un reportaje publicado en esta misma sección el 6 de octubre de este año, en el que se recordaba el abandono de 4.000 toneladas de basura procedente de Alemania en una nave de San Martín del Camino desde hace dos años. La ex titular del Juzgado de Instrucción número dos de Astorga archivó el caso de este depósito argumentando que «no resultó justificada la perpetración de una infracción penal», según confirmaron en su día fuentes jurídicas. El sobreseimiento provisional de estas diligencias y el archivo de las actuaciones se produjo, según la misma fuente, unas semanas después de que los hechos fueran denunciados por el propietario de la nave ante el puesto de la Guardia Civil en Benavides de Órbigo.
El Procurador del Común busca responsabilidades entre alguna de las partes implicadas en este caso, empezando por el propietario, quien se siente estafado por quienes le alquilaron la nave y abandonaron la basura. También ha requerido información a Gersul, a la Subdelegación del Gobierno en León como portavoz de las actuaciones de la Guardia Civil y a la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León. El defensor del Pueblo de la comunidad se ha visto obligado a enviar un segundo requerimiento a la Junta, puesto que es la única parte que no ha colaborado con la investigación.
Según la información recabada por este periódico, Gersul habría contestado que su única participación en este caso fue dar constancia de los hechos a la Guardia Civil en cuanto tuvo conocimiento por parte del propietario de la nave, mientras que la Subdelegación del Gobierno argumentó que la participación de la Benemérita en esta causa se limitó a recoger e investigar la denuncia del abandono de la basura y poner el caso en manos de la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Astorga y de la Junta.
Y es que el asunto no deja de ser un tanto farragoso y, probablemente, más complejo de lo que parece, puesto no es la única denuncia que se ha producido en España vinculada a una posible red ilegal de transporte de basura desde Alemania hacia el sur de Europa. En la localidad lucense de Sarria y en la barcelonesa de La Garriga se denunciaron casos similares en la misma época que en León.
Las diligencias abiertas en la provincia fueron abiertas inicialmente por el puesto de la Guardia Civil de Benavides de Órbigo, donde se dirigió el propietario de la nave de San Martín para denunciar que había alquilado de palabra el almacén a un empresario. El único contacto que le dejó fue un número de teléfono móvil inoperativo. Según su versión, cuando esta supuesta sociedad acumuló un impago de tres meses de alguiler visitó la nave y se encontró con docenas de balas de residuos procedentes de una localidad alemana, dato que pudo conocer porque los paquetes venían debidamente clasificados y etiquetados. Como consecuencia de esta denuncia, los guardias civiles de Benavides de Órbigo trabajaron inicialmente sobre un presunto delito de estafa hsata que conocieron el agravante ambiental. En ese momento pidieron una investigación ampliatoria al Seprona, que entregó sus conclusiones al Juzgado de Astorga y a la Delegación Territorial de la Junta.
Entretanto, las 4.000 toneladas de basura continúan abandonadas en una nave cercana a la carretera nacional 630. En la Junta advierten que se podría abrir un expediente sancionador al propietario de la nave, a quien consideran responsable del reciclaje de los residuos, y opinan que el Ayuntamiento de Santa Marina del Rey, al que pertenece San Martín, tiene parte de responsabilidad en este asunto.
Aunque en el caso de Castilla y León, el Gobierno autonómico se ha desentendido del problema, en Galicia enseguida tomó las riendas del asunto y se hizo cargo de la retirada de la basura hasta la factoría de Sogama, donde fue tratada. Estos residuos fueron clasificados por la Consellería de Medio Ambiente. El traslado de las 2.000 toneladas halladas en una nave del polígono sarriano de O Morelle requirió la utilización de una treintena de camiones durante un periodo de siete días.
En el caso de la basura de León, se calcula que la retirada y el tratamiento de incineración costaría unos 240.000 euros.