Un periplo por varios escondites en las zonas montañosas del país

José Cendón y Colin Freeman, a su llegada a Bosasso tras ser liberados
colpisa | madrid
Cendón y Freeman fueron capturados el 27 de noviembre en una emboscada tendida, al parecer, por los intérpretes que les habían acompañado en su viaje de una semana por las zonas más peligrosas de la provincia nororiental. Cuando ambos se dirigían desde el hotel Village de Bosasso al aeropuerto internacional para coger un vuelo a Kenia su coche fue asaltado por un grupo armado, previamente alertado por los traductores. El conductor del vehículo fue quien avisó del secuestro. La diplomacia española desde un principio barajó la posibilidad de que los dos periodistas hubieran sido trasladados de inmediato por sus secuestradores desde la capital a las zonas montañosas próximas a la ciudad, donde los bandidos se han hecho fuertes desde que en 1991 cayera el Gobierno, creando una suerte de estado paralelo.
Al parecer, Cendón y Freeman, que se encuentran bien de salud y muy animados, aunque cansados, han estado cautivos en diferentes escondites en las montañas de Sanaaga, a unos 20 kilómetros al suroeste de Bosasso y han recibido un trato aceptable.
La liberación cayó como un «regalo de reyes» en el domicilio de Cendón en Santiago de Compostela, tras ser confirmada la noticia por el ministro de Exteriores.