Rajoy anuncia que se suspenden los Pactos sobre Justicia y la relación con el ministro Bermejo
El PP pide la recusación de Garzón en la supuesta trama de corrupción
«Esto no es una trama del PP, como algunos pretenden, esto es una trama contra el PP»
El líder del PP, Mariano Rajoy compareció en la rueda de prensa escoltado por toda la plana mayor de
madrid
Envuelto en las siglas de su partido y arropado por el comité ejecutivo en pleno, Mariano Rajoy, anuncio ayer que el Partido Popular pedirá que se aparte al juez Baltasar Garzón de la investigación de la supuesta trama de corrupción que salpida al PP y dio por rotas las relaciones con el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, tras publicar El Mundo en su edición de ayer que el magistrado y Bermejo estuvieron juntos de carecía mientras estallaba el presunto escándalo.
El cierre de filas en el PP fue total ayer en el PP y los dirigentes populares lo escenificaron cuando el presidente del partido dio a conocer las iniciativas aprobadas para defenderse del ataque del que se consideran víctimas. En primera fila estaba el comité de dirección, Esperanza Aguirre, Alberto Ruiz-Gallardón, Rita Barberá, Ana Botella, Francisco Camps y todos los barones territoriales, excepto los de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y Murcia, Carlos Luis Valcárcel, que no asistieron a la reunión.
«Esto no es una trama del PP, como algunos pretenden, esto es una trama contra el PP que es una cosa muy distinta», tronó el líder popular con uno de sus tonos más agresivos. Se quejó de que se quiera convertir el sumario que instruye Garzón contra el entramado de las empresas de Francisco Correa en «una causa general» contra su partido. Los dirigentes populares se consideran víctimas de una actuación partidista de la Fiscalía General del Estado y el juez de la Audiencia Nacional, en connivencia con el ministro de Justicia.
«El daño ya está hecho»
Aseguran que existe una doble vara de medir para su partido y el del Gobierno por parte de la Fiscalía Anticorrupción. La mayoría de los barones territoriales (Canarias, Baleares, Andalucía, etc.) relataron casos cercanos en los que los cargos políticos del PP fueron acusados o encarcelados con gran alharaca en periodo electoral para después ser exonerados de toda culpa.
«Todo quedó en nada cuando el daño a las personas ya estaba hecho», lamentó Rajoy después de quejarse de la pasividad de los fiscales ante las corruptelas del PSOE. Además, señaló como prueba de peso la coincidencia del proceso judicial que instruye Garzón con las elecciones vascas y gallegas para demostrar así la intencionalidad política del caso.
Rajoy supo que había conectado con sus dirigentes al término de su vehemente intervención cuando los numerosos ejecutivos que tomaron la palabra lo hicieron para secundar sus acusaciones al Gobierno. Fue Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, la que tuvo la idea de posar juntos ante las cámaras en un nítido cierre de filas con el líder en su invectiva contra la Fiscalía y el juez. «He visto a Mariano muy firme», comentó al término de la reunión Esperanza Aguirre, quien también aportó su particular ejemplo como víctima de las actuaciones fiscales en el caso Majadahonda. Algo similar hizo Josefa Luzardo, de Canarias, y Rosa Estarás, de Baleares.