Conmoción en la familia y los amigos
c.c. | sevilla
La desesperación se apoderó desde primera hora de la mañana de la sevillana barriada Tartessos, muy cerca de la estación de ferrocarril de Santa Justa y lugar de residencia de la familia del Castillo, tras conocerse la detención de su ex novio. La presencia, por vez primera desde hace tres semanas, de una pareja de policía ante las puertas de la vivienda hizo sospechar a muchos que algo había pasado, y las caras compungidas de los familiares que iban entrando fueron confirmando los malos presagios. Sin embargo, no fue hasta las siete de la tarde cuando la familia, a través de un tío de la menor, hizo un comunicado oficial exigiendo justicia y que los presuntos culpables, asesino y cómplice encubridor, purguen largamente su delito. La familia -”dijo-” luchará «con todas sus fuerzas» para que «otras familias no pasen este calvario». A petición de la familia, una patrulla de la policía vigila la zona para evitar el acoso de los curiosos.