Las asociaciones judiciales muestran su satisfacción tras la dimisión
colpisa | madrid
La salida de Mariano Fernández Bermejo del Ministerio de Justicia suscitó el aplauso casi unánime de los jueces, en buena parte responsables de su dimisión. Ninguna de las cuatro asociaciones judiciales disimulo su alegría al conocer la noticia, y coincidieron en apostar porque la llegada de Francisco Caamaño al Palacio de San Bernardo, sede del departamento, sí parece la mejor manera de abrir una etapa de diálogo que ponga fin a meses de conflicto.
Marcelino Sexmero, portavoz de la Asociación Francisco de Vitoria, calificó la decisión de «sorprendente» y valoró el abandono de Fernández Bermejo como «positivo» porque su figura «se estaba convirtiendo en un obstáculo para hacer las reformas necesarias de la administración de Justicia». «Su talento negociador era nulo y hacia evidente que tenía que haber un cambio de rumbo en el nuevo ministerio», explicó.