La morosidad de los ayuntamientos, principal lastre para las empresas
La morosidad de las administraciones públicas, en especial de los ayuntamientos, en su pago a las empresas a las que adjudican obras y servicios es la causa de buena parte de las dificultades financieras que están atravesando la mayor parte de las compañías, según reconoció ayer José Vega, presidente de Empresa Familiar de Castilla y León. «En el momento en el que las administraciones retrasan sus pagos obligan a los empresarios a acudir a la financiación externa para mantener su actividad, en el caso de que tengan capacidad financiera para soportar este proceso. Y como el sistema bancario necesita cada vez más garantías de cobro, los empresarios, en especial las empresas familiares, ponen como garantía su patrimonio personal».
Plazos máximos de pago
Ante esta situación, una de las principales peticiones del programa de soluciones a la crisis presentado ayer por la asociación empresarial de la comunidad se centra en exigir a las administraciones públicas que hagan efectivo el pago de sus deudas a las empresas en un plazo máximo de 30 días.
Empresa Familiar también reclama la rápida transposición de la directiva europea que insta a que los pagos entre las empresas privadas se hagan también en un plazo más corto. Esta agilización en los pagos por los servicios realizados «oxigenará claramente a los sectores empresariales afectados por estas cargas», señaló Vega.
Recordó que los principales valores de las empresas familiares se centran en el compromiso con la tierra y la no deslocalización, en la generación de empleo de calidad, en que las familias arriesgan su propio patrimonio para avalar sus operaciones y su crecimiento y en la «austeridad y el sacrificio». Por eso, destacó, deben tener un papel protagonista en el nuevo modelo económico.