La policía blinda un barrio de Huelva tras la agresión a cinco agentes
sevilla
La Policía Nacional ha desplegado un fuerte dispositivo en el barrio La Orden de Huelva tras la agresión sufrida el pasado domingo por cinco agentes cuando procedían a identificar a un individuo. Sus familiares y amigos salieron en su defensa y se desencadenó una auténtica batalla campal en la que participaron más de sesenta personas y que se saldó con dos turismos de particulares incendiados y cuatro coches patrulla dañados. De momento, cuatro de los agresores han sido ya detenidos, aunque se espera identificar y arrestar a otra decena en las próximas horas.
El comisario provincial de policía, Miguel Rodríguez Durán, explicó ayer que entre los cuatro detenidos se encuentra el joven que desencadenó los altercados, sus padres y un hermano, que al igual que el otro joven cuenta con antecedentes policiales. Todos ellos están acusados de atentado a agente de la autoridad, desobediencia y daños y han sido puestos a disposición judicial.
En rueda de prensa, Rodríguez Durán, junto al jefe de la brigada de Seguridad Ciudadana, José María Tocornal, explicó que se mantiene desplegado un dispositivo preventivo de 25 y 30 agentes en la barriada, especialmente en la calle Gonzalo de Berceo, al que está previsto que se sume un grupo de la Unidad de Intervención Policial de Sevilla «por una mera cuestión logística», ya que parte de los agentes de la capital onubense participan en los controles de acceso y salida de ambos lados de la calle para identificar a posibles personas que participaron en los hechos. Los altercados comenzaron en torno a las 12.45 horas del domingo a raíz de la petición de identificación a un joven que caminaba, junto a otro hermano menor, portando un palo de grandes dimensiones.
Según la versión policial, ante la interpelación el joven reaccionó de forma violenta, tratando de huir, por lo que los agentes corrieron tras él para detenerle, lo que provocó que rápidamente un numeroso grupo de personas acudieran al lugar provistos de palos, bates de béisbol y lanzando piedras a los agentes, que tuvieron que llamar a otras patrullas de apoyo e incluso disparar al aire para dispersar a la gente. Los vecinos, en cambio, aseguran que todo se desencadenó cuando los agentes maltrataron a los padres del joven, ya mayores.