Aseguran desconocer los presuntos dossieres que se han publicado
Los supuestos espías niegan los seguimientos a cargos del PP
PSOE e IU acusan al gobierno popular de la Comunidad de Madrid de intentar dar carpetazo al caso

Marcos Peña, a su llegada a la comisión de investigación
m.m. | madrid
Los policías Marcos Peña, asesor de la Consejería de Interior del Gobierno de Esperanza Aguirre, y Miguel Castaño, subdirector de Seguridad, negaron ayer haber espiado a nadie en la Comunidad de Madrid y tener vinculación alguna con los supuestos dossieres sobre cargos del PP en la región. Sus explicaciones provocaron un nuevo enfrentamiento en la Asamblea de Madrid entre los populares y la oposición de PSOE e IU, que acusaron al grupo gubernamental de «imponer un guión» en la comisión de investigación para «ocultar la verdad».
Marcos Peña, que fue contratado como asesor de seguridad por el consejero de Interior del Gobierno de Madrid, Francisco Granados, aseguró que los supuestos espionajes fueron «anteriores» a su llegada a la comunidad y que su trabajo se limitaba a «labores de asesoría para facilitar la toma de decisiones» de los responsables de la consejería. «Nunca he participado en seguimientos a personajes políticos o públicos ni en la elaboración de dosieres. No he creado ningún CNI», dijo ante la comisión.
También negó toda vinculación con el espionaje Miguel Castaño, cuyo nombre de pila aparece en los partes de seguimiento recogidos en la investigación policial. Peña sostuvo que no se trata de él porque todo el mundo, salvo sus familiares directos, le conocen por su apellido. «No he conocido ni amparado ni visto ni ordenado ningún parte ni seguimiento ni nada que se le parezca en mi subdirección», afirmó.
Tampoco del caso González
Castaño negó también haber tenido conocimiento del supuesto espionaje Ignacio González en Colombia, que denunció ante el propio vicepresidente regional. La presidenta de la comisión de investigación, la popular Rosa Posada, no admitió preguntas de los grupos de oposición sobre este extremo con el argumento de que la comisión de la asamblea sólo estaba facultada para investigar si había habido seguimientos en Madrid, no en el extranjero.
Las explicaciones encendieron a las portavoces de la oposición.Maru Menéndez, del PSOE, acusó al PP de «imponer un guión» a los comparecientes para «ocultar la verdad» con la intención de establecer «veredictos anticipados».
Inés Sabanés, portavoz de IU, fue más lejos, calificó la sesión de hoy de «escándalo sin precedentes» porque, según dijo, detrás de las declaraciones de Peña y Castaño está «la mano de hierro de la presidenta Esperanza Aguirre» que dio «órdenes explícitas».