Su sucesor en el cargo cree que conocía el problema de las identidades
El jefe del Estado Mayor aclarará si se sabían los errores en el Yak
Los parientes de los fallecidos denuncian que los enterraron sin un certificado de defunción

El general Vicente Navarro, acompañado por su abogado
madrid
El tribunal de la Audiencia Nacional que juzga los errores en la identificación de treinta de los cadáveres de los militares muertos en el accidente del Yak-42 decidió ayer llamar a declarar al teniente general Luis Alejandre, jefe del Estado Mayor del Ejército (Jeme) cuando se produjo el siniestro. Lo hizo después de que el que fuera jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), el teniente general Félix Sanz Roldán, declarase en el juicio que le oyó decir que había comunicado a la cúpula del ministerio que dirigía Federico Trillo que había cuerpos sin identificar, y que planteó sin éxito la conveniencia de demorar los entierros hasta concluir las labores de filiación.
El testimonio de Sanz Roldán dio un vuelco al juicio y obligó al tribunal a aceptar una de las peticiones clave de la defensa. El general Alejandre ha sido citado para el martes 31, y su testimonio será determinante para volver a revisar si Trillo pudo incurrir en alguna responsabilidad con respecto a los errores en la filiación de los militares muertos. Su declaración fue calificada hoy como «importante» por las acusaciones particulares. Según Sánz Roldán, Alejandre le comentó que, en una reunión un día después del accidente, supo que había cuerpos sin identificar.