Adelanta que en septiembre sólo quedará una unidad para entregar los cuarteles a los aliados
Chacón asegura que ya ha pactado con la Otan el plan de retirada de Kosovo
Toda la oposición califica de «atropellada» la gestión que «ninguneó» a los partidos

Chacón acudió al Congreso con el jefe del Estado Mayor de la Defensa
madrid
La ministra de Defensa, Carme Chacón, explicó ayer en el Congreso que aprovechó la reciente cumbre de la Otan para pactar con los aliados hasta el último detalle del plan de retirada de las tropas españolas de Kosovo y aseguró que los responsables militares de estos países le expresaron su «comprensión y respeto» con la decisión española de abandonar la misión de paz tras diez años en la región balcánica.
Con estas palabras quiso dar por cerrada la polémica política derivada de la tensión inicial vivida con los aliados por su forma de anunciar la retirada y, aunque continuó sin reconocer error alguno por parte de su departamento, indicó que si se había producido algún equívoco en los primeros momentos ya está superado.
La ministra concretó que el grueso de las tropas, formadas ahora por 628 militares, estará en España de regreso antes de septiembre y que sólo se quedará en Kosovo por unas semanas una unidad de apoyo española que se encargará de la entrega de las instalaciones militares a las unidades de la Otan. Todos los grupos políticos -”a excepción del PSOE-” criticaron la gestión del Ejecutivo en el anuncio de la retirada, y el malestar creado en la Otan y Estados Unidos, que fue tachada de «improvisación», «precipitada», «atropellada» y «unilateral». El PP adelantó que intentará que en el próximo pleno del 21 de abril la mayoría del Congreso repruebe «de manera formal» a Chacón y al Gobierno por esta actuación.
Los argumentos de la titular de Defensa no convencieron a ningún grupo de la oposición. La representante del PP, Beatriz Rodríguez Salmones, afirmó que el «súbito» anuncio de repliegue daña la credibilidad de España en el exterior y «dilapida» el capital cosechado por el Ejército durante 20 años.
El portavoz de CiU, Jordi Xuclá, denunció la unilateralidad de la decisión del gobierno, quien «no dialogó ni con el parlamento español ni con los aliados». El representante del PNV, José Ramón Beloki, aseguró que su partido se sintió «ninguneado, perplejo y frustrado» por un Ejecutivo «que ha perdido enteros». El portavoz vasco animó al Gobierno a reconocer Kosovo «para dejar de hacer el ridículo».
IU reprochó «la gestión de una decisión acertada». Gaspar Llamazares aseguró que la medida llega tarde porque debió tomarse al poco de la declaración de independencia kosovar, lo que no justifica la «precipitación» de los últimos acontecimientos.