El 78% de las personas que se han formado con la oenegé española trabajan en organismos internacionales o nacionales
Gordoncillo «adiestra» a 22 jóvenes en misiones internacionales para la paz
Helsinki España imparte un posgrado para reforzar con civiles misiones de Osce y ONU

Participantes en el posgrado posan delante de la escultura La Semilla, del colombiano Luis Hernando
león
«Me gustaría tener un trabajo que no sólo me dé dinero, quiero que pueda servir para ayudar a la gente y hacer algo bueno». Olga Lukasik, de 23 años, es polaca, estudiante de filología española en Viena y actualmente vive en Madrid gracias a un intercambio con la Universidad Complutense de Madrid. Pero no piensa dedicarse a dar clases de español.
Su futuro lo pergeña estos días en el pueblo leonés de Gordoncillo, durante la primera semana de formación del posgrado para personal experto en Asistencia y Cooperación Rápida a Operaciones de Prevención de Conflictos, Gestión de Crisis y Rehabilitación Posconflicto que organiza la oenegé Helsinki España.
Lukasik está entre el grupo de 22 jóvenes que han iniciado la especialización en misiones internacionales en un «remanso de paz», el pueblo leonés de Gordoncillo. La joven habla seis idiomas -”polaco, alemán, español, inglés, francés y ruso-” y espera que su especialidad hispana y las habilidades prácticas que va adquirir en las 220 horas del posgrado intensivo le abran las puertas para participar en misiones dedicadas a prevenir conflictos en América Latina, donde ya ha colaborado como voluntaria.
Helsinki España, oenegé fundada en 1990 que trabaja para la promoción y la defensa de los derechos humanos, fundamentalmente en el ámbito universitario, organiza el posgrado por sexto año consecutivo y ha formado hasta la fecha a 215 alumnos y alumnas de 50 nacionalidades. Un 78% han cumplido su objetivo y en la actualidad trabajan como expertos internacionales en misiones de paz en organismos internacionales, nacionales, oenegés o empresas privadas de reconstrucción.
El grupo que acaba de empezar su «primera misión» en Gordoncillo está integrado por jóvenes de dieciseis países: Armenia, Camerún, República Dominicana, Finlandia, Francia, India, Holanda, Nigeria, Pakistán, Polonia, Kyrgyz, Uganda, Tajikistán, Reino Unido y Palestina, además de España.
«El interés de este posgrado para personas que viven en países en conflicto o en crisis es muy alto pues en muchos casos tienen interés en trabajar en su propio país», señala Ana Nieto, secretaria general de la oenegé.
Es el caso de Rana Mousa, una joven licenciada en filología inglesa por la Universidad de Belén, que ha trabajado con organizaciones no gubernamentales de cooperación y resistencia en Palestina, sumida en un permanente conflicto con Israel. «Me parece muy importante esta formación para seguir haciendo este trabajo y propiciar que algún día vivamos en una situación estable, con algo de paz y estabilidad económica y social», señala Mousa.
Su casi perfecto español tiene relación, precisamente, con la situación que vive la población palestina: «Tengo familia exiliada en Chile». El muro que separa las zonas israelitas, los puntos de control por los que tiene que pasar la población palestina hasta para ir a trabajar, además de la violencia y la falta de libertad son situaciones cotidianas. Rana Mousa,nacida en Jerusalén, necesita un permiso especial para entrar en esta ciudad lo que, en la práctica, la impide ir. Los movimientos están limitados como prueba el hecho de que un conciudadano suyo se haya perdido el curso por carecer de un visado para salir del país.
El dominicano Manuel Ernesto Herrera es el veterano del grupo. Tiene 30 años y es militar desde los 18. Su objetivo es reciclarse profesionalmente: «Ya he trabajado para Naciones Unidas en el cuerpo de seguridad diplomática y me gustaría involucrarme de forma más directa en mi país donde entreno a los nuevos policías», señala. Además, es experto en negociación de rehenes por un instituto neoyorkino.
La República Dominicana, recuerda, tiene a Haití como principal vecino: «Es uno de los países de más conflicto en toda América y creo que en algún momento me van a ser útiles estos conocimientos para poder ayudar».
Al finalizar, podrán acceder a misiones de la Unión Europea, Osce y Naciones Unidas, en prácticas o con contrato. Los nacionalizados de países Osce, de 25 a 30 años, podrán optar a realizar prácticas de hasta seis meses tanto en misiones Osce como en su secretaría; quienes tengan más de 26 años y dos de experiencia, al Ministerio de Exteriores.