«La diputación es la administración más opaca, lejana y desconocida»
—Qué papel otorga a las diputaciones el PSOE. ¿Es partidario de reforzarlas o incluso de que lleguen casi a desaparecer?
—La diputación es la administración más opaca y lejana del ciudadano y seguramente de los más desconocidas. En el pacto que hemos hecho para el plan de convergencia interior el PP quería que pasaran por las diputaciones el 30% y logramos que sólo sea un 10%, porque siempre que se han hecho repartos a través de las diputaciones se han utilizado criterios poco transparentes y algo clientelares. Hay que profundizar en la democratización y transparencia de las diputaciones.
—¿Cree necesaria una redistribución administrativa para paliar la asfixia de los ayuntamientos?
—El futuro de esta comunidad pasa por las comarcas. Las provincias tienen mucha importancia pero para la prestación de servicios la estrategia más eficaz serían las comarcas. Los ayuntamientos tienen este año el mejor de su historia, gracias al plan Zapatero y ahora al acuerdo que hemos tenido; los alcaldes del PSOE nunca habían visto un reparto en base a criterios objetivos y no de decisiones que tome el presidente de la Diputación. Uno de cada cuatro municipios de España están en Castilla y León, pero es la comunidad que peor los financia; cerca del 98% de la financiación autonómica que reciben los ayuntamientos es condicionada, así que pregunte a cualquier alcalde, que sabe cuánto llegará del Gobierno, pero no de la Junta. Esto en otras comunidades baja de los 20 puntos.
< —¿Qué problemas ve que lastran a esta comunidad?
—Esta comunidad tiene dos problemas por encima de los demás. El primero es la despoblación, porque hoy viven aquí dos millones y medio de habitantes, pero hay más de un millón que han tenido que irse fuera por falta de oportunidades: el 40% de la población; 22 millones si habláramos de España. No hay ninguna comunidad así en Europa; quizá en Europa del Este. Este es el drama de esta comunidad, especialmente en la gente joven, y la única forma de solucionarlo es generar oportunidades dentro; eso tiene que ver con ese mapa de servicios, con una política industrial, con una política educativa en la universidad vinculada a la empresa... El segundo problema es la divergencia interior, que no se va a solucionar con 125 millones, ni con 250; para ello hay que tener ese mapa y apostar por los servicios que son necesarios.