Las excedencias aumentaron en la provincia un 25 por ciento en relación al 2007 y un 62% desde el añ
Medio millar de leonesas dejaron el empleo en el 2008 por cuidar a la familia
Las mujeres pidieron el 98,5 por ciento de las excedencias disfrutadas el año pasado

Medio millar de leonesas dejaron el año pasado el trabajo el año pasado para cuidar a la familia, 478 para hacerse cargo de hijos e hijas menores de ocho años y 35 para atender a familiares dependientes. Tan sólo trece hombres optaron por esta medida de conciliación de la vida laboral y familiar. Según los datos de la Dirección Provincial de la Tesorería de la Seguridad Social en León, las mujeres utilizaron la excedencia en el 98,5 por ciento de los casos y los hombres en el 1,5 por ciento. Y es que la conciliación todavía es cosa de mujeres: «Suelen tener salarios inferiores y están dispuestas a asumir con normalidad el rol tradicional de ocuparse de la familia», señala la profesora de la Universidad de León, Susana Rodríguez Escanciano. A la vista de las estadísticas, 2009 no deparará sorpresas en cuanto al reparto de roles: 112 mujeres y dos hombres tramitaron la excedencia para el cuidado de hijos e hijas en la provincia de León hasta el 29 de abril, según la Tesorería de la Seguridad Social en León. El desequilibrio entre hombres y mujeres a la hora de ocuparse de la prole se repite cuando se trata de excedencias concedidas para atender a otros miembros de la familia: 35 mujeres y cinco hombres ejercieron en León este derecho durante el año pasado y cinco mujeres y ningún hombre hasta el 29 de abril. «Las excedencias no son remuneradas y la pareja suele optar por dejar el trabajo con menos salario, que generalmente es el de las mujeres», añade la profesora. Otro inconveniente de esta medida de conciliación es que entraña más riesgos de «apartar» a las mujeres del mundo laboral porque se puede prolongar hasta tres años (en el caso de hijos e hijas) y dos cuando se trata de cuidar a familiares. La opción, regulada en el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores, ha ido en aumento en León en los últimos tres años. Con respecto al 2007 el incremento es de un 25 por ciento respecto al 2007 y de un 62 por ciento si se compara con el año 2006, en el cual se tramitaron un total de 298 excedencias en León. «La excedencia tiene el inconveniente de que es una situación no remunerada y se puede prolongar durante largo tiempo por lo que, aunque se puede asistir a cursos de formación, es una opción que desconecta más del trabajo», señala Susana Rodríguez Escanciano. El significativo aumento se produce en los dos primeros años de vigencia de la Ley de Igualdad, que amplió el derecho de excedencia por cuidado de hijos e hijas de dos a tres años, pudiéndose ejercer hasta la edad de ocho años de los menores. Para el caso de familiares, el derecho de excedencia es de dos años. Las mejoras de la Ley de Igualdad afectan también a las cotizaciones a efectos de jubilación, incapacidad permanente, muerte y supervivencia, maternidad y paternidad. En concreto, la Seguridad Social «regala» los dos primeros años de cotización al padre o madre que dejen el trabajo por cuidar a sus criaturas y uno en el caso de la atención a familiares dependientes. Para las empresas, la ventaja de las excedencias es que pueden contratar una sustitución sin costes sociales, pues las cuotas están bonificadas por la Seguridad Social, y no obliga a hacer encajes horarios con el resto de la plantilla, como sucede con la reducción de jornada, señalan en la Fele. La empresa está obligada a reservar el mismo puesto el primer año y a partir del segundo uno de similar categoría. Las excedencias para el cuidado de hijos e hijas y familiares fue regulada por primera vez en 1999 con la primera ley de conciliación. La Ley de Igualdad amplió el derecho de dos a tres años y la edad de los menores de seis a ocho años. La Seguridad Social computa como años cotizados los dos primeros a efectos de jubilación, incapacidad permanente, muerte y supervivencia, maternidad y paternidad. La nueva ley también amplió de uno a dos años las excedencias para el cuidado de familiares, aunque sólo el primer año es computado por la Seguridad Social a efectos de cotizaciones.