Los sujetos murieron a los 35 y 40 años
El estudio preliminar de los restos esqueléticos de los dos cuerpos humanos encontrados en una caverna de la montaña de Valdelugueros -"la prueba del Carbono 14 los sitúa en el VII milenio antes del presente-"arroja datos desconocidos hasta ahora. El primero de ellos, Braña 1, se hallaba en conexión anatómica, en posición fetal, depositado, sin ningún tipo de cubrimiento, sobre la superficie de una repisa. No existe la más mínima duda acerca del carácter funerario que tiene la colocación de este sujeto en el interior de la cavidad. Era un hombre que murió en torno a los 35 años. Medía 170,5 centímetros de estatura, lo que permite adscribirlo al tipo mediterráneo grácil, con algunos rasgos faciales que recuerdan al tipo cromañoide, pero que se pueden interpretar dentro de la variabilidad normal del grupo. No tenía caries y presentaba un enorme desgaste de los dientes anteriores superiores, algo que se relaciona con su uso como herramienta. No ha trascendido de qué murió. Se descarta, como se pensó en un principio, que la causa de muerte fuera el politraumatismo facial que Braña 1 presentaba en el maxilar derecho y en el pómulo izquierdo, provocado por el impacto de un objeto punzante o una superficie angulosa. Las citadas lesiones muestran indicios de regeneración ósea, lo que significa que sobrevivió. Los signos de enfermedad se circunscriben, como en el segundo sujeto, a patologías de naturaleza traumática, infecciosa (brucelosis) y artrósica.
Braña 2 murió cuando tenía unos 40 años. Medía 166,5 centímetros y entra en la tipología mediterránea robusta. Tampoco tenía caries y las características del cráneo son similares a su coetáneo, si bien éste no presentaba traumatismo alguno en todo el esqueleto. La única parte que no se ha podido estudiar es la cara, puesto que faltan sus huesos, seguramente por factores postdeposicionales.