Saiz abandona el Centro Nacional de Inteligencia por una rebelión interna
El Gobierno prescinde del jefe de los espías dos meses después de renovarlo y nombra a Sanz Roldán, un militar de confianza y ex jefe del Estado Mayor

Alberto Saiz, ex director del CNI, en una imagen de archivo,.
Acorralado por el supuesto uso irregular de fondos públicos para fines privados y tocado por la pérdida de confianza entre sus empleados, el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saiz, decidió abandonar ayer el cargo.
La dimisión del jefe de los espías se produce sólo dos meses después de que el Gobierno renovara su mandato, que comenzó en abril del 2004. Su sustituto será el ex jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Félix Sanz Roldán, un hombre de confianza del presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Su nombramiento se hará efectivo hoy en el Consejo de Ministros.
Anunciado. La marcha de Alberto Saiz era un secreto a voces. Sin apenas confianza dentro y fuera del CNI, la decisión de cesarle ya había sido tomada por el Ministerio de Defensa, de quien dependen los servicios secretos, y sólo se esperaba a que el dimisionario moviera ficha. Hasta ayer. En un comunicado público, Saiz justifica su salida para evitar un «posible deterioro» en el centro de inteligencia y no perjudicar la imagen del Gobierno. Además, reitera la «falsedad de las acusaciones» y menciona el «desgaste personal» sufrido fruto de una «campaña mediática».
En el departamento dirigido por Carme Chacón, sin embargo, ya barruntaban que su continuidad era «insostenible».