Reportaje
Potenciar la tradición
El desfile de pendones, los bailes típicos o la demostración de mastines pusieron color leonés a la cita
Sahagún se convirtió ayer en referencia de la provincia. En el cielo, cubierto de las telas rojas, verdes, blancas y amarillas de los pendones, lucía un sol de verano que permitió disfrutar de las actividades akl aire libre. Desde primeras horas, la villa comenzó a vivir el continuo ir y venir de un público que acudía para disfrutar de una jornada festiva cargada de diversión y alicientes. Desde la aparición de una serpiente multicolor compuesta por los pendones provinciales, enseñas de las que tanto se enorgullecen las localidades, a los dulces, los juegos y el deporte. La música de diferentes grupos, como los gaiteros o los dulzaineros y tamboriles, abrió paso al recorrido de pendones por las principales calles, que finalizó en la Plaza Mayor, con los entusiastas portadores de las enseñas. La destreza de los mozos permitía conjugar el arte de procesionar los pendones con el de la danza propia de los tiempos ancestrales. Todo ello formaba una estampa poco común por las tierras del sur de León. Además, a primeras horas de la mañana se dieron cita en las instalaciones del polideportivo los emblemáticos luchadores de los corros. Carea y mastines. La demostración de los mastines leoneses, así como de otras razas, como la carea, acompañados por sus dueños, marcó una jornada festiva con bailes, ricos atuendos de los danzantes y colorido, que aumentaban el ambiente festivo. Las autoridades, con la presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, y el alcalde de Sahagún, Emilio Redondo, a la cabeza, realizaron el tradicional recorrido en el cual fueron saludando a las diferentes asociaciones de pendones llegados desde distintos puntos de la provincia. El mismo balance puede hacerse en relación con el numeroso grupo de expositores que, se instalaron a lo largo de la Plaza Mayor y la avenida de la Constitución, cumplieron el papel de escaparate de los productos típicos más variados de la provincia. Artículos de artesanía, elaborados en barro o de piel, productos de repostería, o embutidos, figuraban entre las propuestas al alcance de los visitantes que no quisieron perder la oportunidad de participar en la jornada festiva.