«Si la ley se aplicara con rigor no habría humo en los espacios públicos»
El tabaco ha desaparecido de los centros de trabajo, pero no de los bares que, como lugares de ocio y en función de su tamaño, son excepciones a la hora de aplicar la normativa de espacios sin humo en los sitios donde se trabaja. La ley contempla que los locales de hostelería con menos de cien metros cuadrados para la clientela (sin contar escaleras, pasillos, mostrador...) opten por ser espacios sin o con humo. El jefe del servicio de Neumología del Hospital de León, Florentino Díez, considera que la excepcionalidad que la ley otorga a los bares y establecimientos de hostelería supone, cuando menos, una «situación de desigualdad» para las personas trabajadoras respecto al resto. «Si la ley se aplicara con todo el rigor desaparecería el humo de los espacios públicos», alega el médico. Díez pone como ejemplo a países como Irlanda y Polonia, donde las restricciones al tabaco en los centros de trabajo no tienen excepciones «y funciona muy bien. También destaca el médico las diferencias de unas comunidades a otras: «Hay zonas más sanas que otras».