Los tres imputados por seguira Prada niegan el espionaje
Los asesores de la Comunidad de Madrid explicaron al juez que sólo hacían controles de seguridad y de los edificios

El abogado del PP, Ramón Montero, al salir del juzgado.
Los tres ex guardias civiles imputados en el caso del presunto espionaje a personalidades del Gobierno regional madrileño negaron ayer durante su declaración en el Juzgado Número 5 de la Plaza Castilla haber realizado seguimientos que afectaran a la intimidad de estas personalidades. Enrique Molina, abogado de José Luis Caro Vinagre, José Oreja Sánchez y Antonio Coronado Martínez, indicó que sus defendidos declararon que «nunca se han hecho seguimientos o vigilancia con la finalidad de vigilar las costumbres íntimas de estas personalidades» sino sólo controles habituales de seguridad y de los edificios.
Tras declarar ante la juez Carmen Valcarce por espacio de dos horas y media, los tres ex guardias civiles han quedado en libertad sin medidas y sin fianzas, agregó el abogado.
Los letrados del PP, del PSOE, del ex consejero de Justicia Alfredo Prada (José Aníbal Álvarez) y los del Ayuntamiento de Madrid no pidieron ninguna comparecencia más ni más pruebas, reveló Molina.
Ante la juez, los tres imputados reconocieron haber realizado labores de seguimiento a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; al vicepresidente, Ignacio González, y a «determinados consejeros», y, según su abogado, «desmontaron el informe policial» por el que fueron imputados, que «tenía muchas lagunas». Los tres ex guardias civiles «no reconocen la autoría de los partes publicados en prensa», según explicó Molina, quien comentó que «las personas que se dice que son objeto de seguimiento en dichos partes no estaban en ese lugar ni en las fechas indicadas, sino que se encontraban incluso fuera de España». Esto indica que los partes «contienen falsedades».