Diario de León

«Andan como jabalines, todo el día jozando»

La mayoría de los negocios temen un agosto de pérdidas como consecuencia de los cortes

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m. romero | caín
León

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«Andan con las máquinas como jabalines, todo el día jozando aquí y allí. Lo dije y lo digo», se queja Odulio, un cainejo sentado a la entrada del pueblo. En su opinión, los trabajadores realizan obras menores y no acaban de terminar el sueño de esta población, la ansiada carretera. Lamenta que estas incidencias le impidieran, a él y a otros muchos del pueblo, llegar a tiempo al funeral de un vecino de Soto de Valdeón. Y lo dice con verdadero gesto de impotencia. Hay tantas opiniones al respecto como vecinos, pero los que viven del turismo se quejan de que los cortes les han perjudicado durante el mes de julio y creen que agosto será otro mes perdido.

«Llevo diez años sacando a la gente de la Ruta del Cares y es la primera vez que veo esto así», afirma Pablo Martino, uno de los taxistas que trabaja en la zona. Tiene una empresa de turismo activo y asegura que sale del pueblo sin un solo cliente. «He cargado a estos dos chicos que hacían dedo hacia Posada para no aburrirme».

«Llevamos 20 años pidiendo la carretera y ahora que ya están en ello queremos que se pare. Se nota en el negocio, pero no es culpa de los que hacen la carretera», considera Marino Sánchez, del bar Ruta del Cares. Es el más positivo de todos los hosteleros, puesto que el resto dibuja un panorama más duro.

Montse expone que tiene las 27 habitaciones de su hostal, El Montañero, cerradas por primera vez en un verano. «No es normal ni justo que estemos parados por culpa de una obra que ya tenía que estar terminada». «Deberían explicarnos por qué se hace ahora con tanta prisa y por qué no se puede paralizar el mes de agosto», reivindica.

Ana, de Casa Cuevas, tiene su posición resumida en un cuaderno. Varias mujeres la acompañan en torno a una fuente de rosquillas de sartén. «Primero, decir que queremos que se haga la carretera. Segundo, ¿por qué no se pusieron esos horarios antes de junio para no perjudicarnos? Y tercero, es verdad que nosotros mismos elegimos los horarios, pero no nos han beneficiado y tenemos derecho a cambiar de idea. ¡Qué les den vacaciones en agosto!». «No entra a comer ni un alma», agrega su hermana Luisa.

Mari Paz, regente de la tienda, suscribe todo lo dicho por Ana y añade: «Es una vergüenza». David, de La Ruta, sólo dice una cosa: «Nos perjudica, pero hay que echar la culpa a la dirección de obra, no a los trabajadores». Ramiro, de La Senda, quiere que sólo se trabaje de noche y propone «que contraten más gente para acabar antes». Ada, del albergue El diablo de la Peña, admite que su negocio va mal, «aunque nada comparable con los restaurantes, que están fatal». Arturo, de Artesanía La Ruta habla de un negocio «flojo» por los cortes. «Para ganar, antes hay que perder, pero el año tiene doce meses y nosotros trabajamos dos». Yolanda, del quiosco La Trilla, afirma: «Si estás de turismo y ponen pegas, te das la vuelta».

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