El Gobierno cree que las escuchas al PP están «en el cajón de las falsedades»

De la Vega asegura que la democracia es «tan fuerte» que soporta hasta los ataques «insensatos» y resalta que Rajoy no puso orden a tiempo en su partido

De la Vega, tras el Consejo de Ministros, reclamó «serenidad» al Partido Popular.

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ALFONSO TORICES | madrid
León

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El Gobierno, por boca de la vicepresidenta primera, rompió ayer muchos días de silencio con una declaración con la que quiso dar por zanjada la crisis política desatada este mes por los principales líderes del PP, que acusaron al Ejecutivo de usar a la policía y a la Fiscalía para liquidar al partido, de someter a espionaje ilegal a la oposición y de actuar como en una dictadura.María Teresa Fernández de la Vega aseguró, con cierto tono de resignación, que, «afortunadamente, la democracia y el Estado de Derecho en España son tan fuertes que soportan sin problemas actitudes tan irresponsables e insensatas como las de los dirigentes del PP, los señores (Mariano) Rajoy, (Dolores de) Cospedal y (Javier) Arenas».

El mensaje, lanzado tras el Consejo de Ministros, añadió que los populares deben «serenarse», reconocer que su único problema es que la Justicia investiga a algunos de sus dirigentes por sospechar que forman parte de la trama Gürtel, «dejar de crispar por crispar», volver «al respeto institucional», dar las explicaciones que crean conveniente a los ciudadanos, y centrar todos sus esfuerzos en el trabajo político y parlamentario. Lo que la vicepresidenta primera resumió con el lema: «Menos victimismo, más explicaciones y más arrimar el hombro».

El Ejecutivo cree que nada de lo que ocurre, del crudo tono del verano político o de las denuncias de persecución a la oposición, tiene que ver con los partidos ni con problemas del PP con el Gobierno, sino que es «una táctica de los populares para defenderse de sus propios problemas», en la que «utilizan la crispación como tapadera de los casos de corrupción que les afectan». Considera que siempre que este partido tiene un problema con la Justicia «se lanza a una carrera desenfrenada y alocada en forma de ataque contra todos» y «extiende sombras de sospecha sobre el funcionamiento normal del estado de derecho».

De la Vega recordó al PP que «nada de esto estaría sucediendo» sin que algunos de sus propios concejales hubiesen ido al juez a denunciar a sus compañeros y si no existiesen «los señores Correa, Bigotes y sus tramas de corrupción». La vicepresidenta personalizó la otra parte del problema cuando añadió que tampoco se hubiese llegado a la grave situación actual «si el señor Rajoy hubiera actuado con liderazgo y valentía y hubiese cortado de raíz la situación» interna generada por el caso Gürtel, en referencia a la lentitud a la hora de exigir dimisiones a los políticos salpicados por el escándalo y a la defensa numantina de alguno de ellos, como los casos de Luis Bárcenas o Francisco Camps. En su opinión, muy al contrario, el PP «en lugar de poner orden ha optado por la confrontación con el Gobierno para defenderse de sus propios problemas».

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