La Fiscalía cree prematuro imputar a los técnicos que revisaron el MD-82
La investigación judicial del accidente de Barajas sigue atascada un año después, sin peritos que satisfagan al juez que sólo recaba pruebas a través de testimonios
Doce meses después, la investigación judicial del accidente de Spanair se encuentra atascada, sin peritos que satisfagan al juez y con las imputaciones de dos técnicos que la Fiscalía tachó de «prematuras e inconsistentes». Durante este periodo, el magistrado que instruye la causa, Javier Pérez, apenas entró en el fondo del asunto: por qué el MD-82 se estrelló tras despegar, y prefirió recabar pruebas a través de los testimonios de los supervivientes, testigos directos y personal del aeropuerto de Barajas.
Desde el primer momento, el magistrado ha mostrado un acusado celo con la marcha de la instrucción, lo que ha provocado malestar entre los abogados, técnicos de mantenimiento y responsables de Aviación Civil, el organismo dependiente del Ministerio de Fomento que investiga las causas técnicas del siniestro.
Su primera decisión controvertida tuvo lugar sólo 48 horas después del accidente: el juez prohibió en un auto la emisión de imágenes de la caída del avión procedentes de los servicios de emergencia.
El 9 de octubre, tras hacerse público el primer informe preliminar de Aviación Civil -”el segundo se publicó el pasado lunes-” imputó a tres técnicos por el presunto homicidio imprudente de 154 personas; y una semana más tarde, «a la vista de la previsible tardanza del proceso», ordenó constituir una comisión de peritos que deberían elaborar un informe paralelo al oficial. Las tres imputaciones, que en noviembre se quedaron en dos: la del mecánico Felipe García y el jefe de mantenimiento de Spanair Jesús Torralba, se cursaron con el rechazo frontal del fiscal.