Tres peones,en la jefaturade suministros
Los tres etarras detenidos ayer en Francia son la imagen de la precariedad que vive ETA para dotar de cuadros intermedios solventes a su estructura criminal. Son tres peones casi sin experiencia ni trayectoria en la banda terrorista, que tuvieron que hacerse cargo el pasado 5 de julio de la jefatura de la logística militar de la organización, del grupo que gestiona los zulos y surte de armas y explosivos a los comandos, tras ser detenida, un día antes en Pau, Itziar Plaza, la anterior responsable, que cayó junto a sus dos principales colaboradores, Asier Borrero y Iurgi Garitagoitia.
Aitzol Etxaburu, el hasta hoy responsable del grupo, no ha logrado estar ni un mes y medio en el puesto. Ondarrés de 30 años, llevaba unos tres años y medio en Francia, integrado en la estructura militar de la banda, dentro del reducido grupo de confianza formado por Garikoitz Aspiazu, Txeroki. Pero su caída hizo que en poco más de seis meses el aparato militar de ETA se desmoronase y las fuerzas de Seguridad detuviesen a sus dos sucesores, Aitzol Iriondo y Jurdan Martitegi, y a casi todos sus hombres de confianza.