El PP prepara una campaña para justificar el «acoso» del Gobierno
Todo el partido aporta información para la elaboración de un documento que intentará demostrar el distinto trato de la Fiscalía y la Policía al PSOE y a la oposición
El PP se prepara para un otoño caliente. Sospecha que arreciarán las acusaciones por el caso Gürtel, tanto en Madrid como en la Comunidad Valenciana, y se pertrecha para pisar a fondo el acelerador de su contraofensiva de denuncia de una operación gubernamental destinada a destruir a la oposición y en la que las acusaciones de escuchas ilegales sólo suponen un apartado más.
Es la respuesta política con la que pretende superar el desgaste de los graves casos de corrupción que le afectan y hacer frente a su aprovechamiento por parte de los socialistas que teme que irá en aumento a medida que el partido gubernamental pierda apoyos electorales.
La portavoz parlamentaria, Soraya Sáenz de Santamaría, tiene listo un documento que ilustrará las quejas populares y será difundido en septiembre con el apoyo de una campaña de comunicación y una intensa movilización interna. El equipo de Mariano Rajoy interrumpió sus vacaciones estivales la semana pasada para revisar los detalles del informe y diseñar los detalles de la estrategia.
La decisión se adoptó antes del verano, su aplicación ya está en marcha en el ámbito mediático y llegará al Parlamento este martes en la sesión de la Diputación Permanente del Congreso. Se pretende que el proceso marque su punto álgido con el informe que trata de demostrar la existencia de «dos varas de medir» de los aparatos del Estado ante los casos de corrupción, según afecten a socialistas o populares, con profusión de datos y casuística en la que se apoyará el PP para denunciar que existe una «cruzada» del Gobierno socialista.
Apuesta por la presión
Fuentes de la cúpula popular explican que la respuesta a esta ofensiva y los procesos abiertos en los tribunales contra sus dirigentes no sólo es judicial sino sobre todo política porque han comprobado que si apuestan por la presión política obtienen mejores resultados que si se limitan a ejercer su defensa exclusivamente en el ámbito jurídico. Es más, cuando surgió el caso Gürtel y afectaba sobre todo a dirigentes de Madrid, en los sectores más conservadores de la organización surgieron voces de protesta y críticas internas por la pasividad de la dirección ante el acoso judicial a sus cargos perseguidos por la justicia.
El partido opositor va a denunciar en esta campaña: el exceso de celo de los fiscales contra sus dirigentes,; la búsqueda de gran repercusión mediática de los casos que afectan al PP; detenciones innecesarias de cargos populares; trato exquisito y discreción en los casos que afectan a los socialistas; pasividad de la Fiscalía ante supuestas sospechas de irregularidades de los consejeros de la Caja de Ahorros de Castilla-La Mancha o el ex director del CNI; nula actuación fiscal para investigar y perseguir las filtraciones del sumario Gürtel y las supuestas escuchas ilegales.