Orden de alejamiento para un padre por agredir a la directora del colegio

Entrada del colegio Loyola de Palacio.
En plena polémica sobre la propuesta de conceder a los profesores la condición de autoridad pública, el juez decretó ayer libertad provisional con cargos para el padre del alumno de un colegio público de primaria que en la víspera había sido denunciado por amenazar, insultar y agredir a la directora y al jefe de estudios del centro. Tras la celebración de la vista inicial, el juez dictó para el denunciado, y como medida cautelar una orden de alejamiento de los denunciantes. El presunto agresor no podrá estar a menos de 500 metros ni del colegio en el que está matriculado su hijo, ni podrá tampoco acercarse a menos de medio kilómetro de los domicilios de la directora y del jefe de estudios del centro. Se le impide también comunicarse «por cualquier método» con los docentes, a los que no podrá llamar por teléfono, dirigir mensajes SMS o contactar a través de internet. La Comunidad de Madrid ha anticipado que personará en la causa y solicitará para el padre del menor una pena de prisión de uno a tres años y una multa de 2.000 euros por dos delitos de atentado a la autoridad y una falta de lesiones.
El caso se vio en el juzgado de instrucción número 13 de los de Madrid, que tenía previsto celebrar un juicio rápido pero que optó finalmente por la tramitación ordinaria ente un juzgado de lo Penal, ya que el juez ha citado a más testigos y se ha determinado más pruebas médicas. Tras tomar declaración a puerta cerrada a los docentes y al denunciado, el juez pronunció la orden de alejamiento y decretó la libertad provisional del padre, bajo los cargos de amenazas y lesiones.
Según la versión ofrecida por los profesores -que fueron sometidos a una primera exploración forense- en el origen del litigio estaría una regañina del jefe de estudios al hijo del presunto agresor. El pequeño corría por el comedor del centro cuando fue abroncado por el docente, que aseguró que su intención era que el crío no se golpeara a con las columnas de la sala.
Algunos testimonios conocidos en la víspera apuntaron que el padre, V.A.M. de 38 años, se presentó a primera hora de la tarde del miércoles en el colegio en actitud muy agresiva y al grito de «voy a matar al jefe de estudios». Buscaba al responsable de estudios del colegio Público Loyola de Palacio, situado en el populoso barrio de Vallecas y con casi un millar de alumnos de infantil y primara, de tres a doce años.