Trabajar en la cárcel, un privilegio para hombres y mujeres
El 13% de la población penitenciaria de Mansilla de las Mulas tiene trabajo remunerado, una proporción ligeramente superior a la media estatal que es del 9,27% para las mujeres y del 8,18% para los hombres, según datos del programa de igualdad de Instituciones Penitenciarias. La singularidad de las mujeres radica en que los trabajos a los que tienen acceso son destinos internos de la prisión (cocina, panadería, mantenimiento, economato, limpieza). A las inmigrantes el «humilde» sueldo de menos de 300 euros les sirve para enviar remesas que en sus países son un potosí, como es el caso de Gladys (derecha) y varias mujeres que trabajan en la lavandería. En la foto central, una de las escuelas mixtas de la prisión leonesa. El 49,7% de las mujeres que cumplen en cárceles españolas acceden a programas educativas, frente a un 31,46% del total de hombres encarcelados que estudien.