Pedraz cierra el sumario y traslada el caso a la Sala de lo Penal de la Audiencia
Queda descartada la expulsión en aplicación de la Ley de Extranjería

Una amiga felicita a la esposa de uno de los tripulantes
¿Qué futuro aguarda a los dos piratas somalíes presos en España? Nadie en la Audiencia Nacional se atrevía a responder esta pregunta antes de que concluyera el secuestro y ahora, tras el feliz desenlace, aún menos. No obstante, en el tribunal todos coinciden en que la situación de los bandidos es peor que hace 24 horas.
Jueces y fiscales guardan silencio sobre la cuestión clave: ¿hay un acuerdo informal que vincule a la justicia española para entregar a los piratas una vez juzgados?
Sin respuestas por el momento, el juez del caso, Santiago Pedraz, minutos antes de que se anunciara la liberación de los pescadores, dio ayer por concluido a contrarreloj el sumario contra los corsarios y, como pidió el viernes la Fiscalía, lo envió sin demora a la Sala de lo Penal para su enjuiciamiento. El carpetazo al caso se produjo sólo 24 horas después de que procesara a Abdu Willy y Raageggesey por 36 delitos de detención ilegal, uno de robo con violencia y uso de armas, pero no por asociación ilícita.
La vista fue tan breve como la instrucción. En una comparecencia que apenas duró 15 minutos, Pedraz comunicó a los piratas las imputaciones, que éstos negaron. Sólo minutos antes de que se cerrara el sumario, el defensor de Abdu Willy, Francisco Javier Díaz Aparicio, en un nuevo golpe de efecto, pidió al juez una nueva diligencia para determinar si se había producido una ilegalidad en su detención al haber sido trasladados los dos detenidos a un barco no español. A pesar de esta última traba, que dijo que podía provocar la nulidad de las actuaciones, anunció que no recurrirá el procesamiento.
Díaz Aparicio negó en redondo que hubiera un acuerdo para que su cliente vaya a Somalia tras el juicio. Esa opción sigue siendo la más viable, pero tras la liberación de los marineros nadie en la Audiencia Nacional oculta que «ahora se abre un escenario muy diferente».
Pedraz, a pesar de concluir el sumario, mantiene abierta la «causa general» sobre el secuestro -«un cajón de sastre judicial», según fuentes jurídicas- y ya se plantea viajar a Euskadi y Galicia para interrogar a las víctimas antes de celebrar el juicio, que iba a tener lugar en tan sólo dos semanas. Las prisas han acabado.
La Audiencia Nacional descarta la expulsión en aplicación de la ley de extranjería.