Paisaje y genio creativo
Opinión | ALFONSO GARCÍA, JOSÉ ENRIQUE MARTÍNEZ Y NICOLÁS MIÑAMBRES
(Dirección y coordinación del Congreso Literatura Leonesa Actual)
Un año más, el Congreso de Literatura Leonesa intenta reflexionar sobre la literatura leonesa; o, para ser más precisos, sobre la literatura escrita por leoneses. En convocatorias anteriores el congreso ha intentado armonizar lo general con lo particular. Partiendo de géneros, tendencias o grupos, el análisis literario desembocaba siempre en nombres propios. Antonio Pereira o Antonio Gamoneda fueron objeto de reflexión crítica y erudita por parte de excelentes conocedores de su vida y obra. La obra de ambos es perfecto testimonio humano y estético de estas tierras.
En la presente convocatoria el objetivo esencial de los trabajos será el estudio de León como espacio literario. A lo largo del tiempo, la tradición y los escritores, reconocidos o anónimos, han ido creando un patrimonio literario de gran riqueza. Las gentes de León han sido su motivo y sus creadores, pero nada de ello hubiera sido posible sin un espacio real. El espacio leonés, como todos los espacios del hombre, ha estado presente como elemento concreto y de forma diversa en la literatura: el genio creativo, la condición de la obra literaria y, especialmente, los topoi de cada época, han ido conformando un acervo cultural variado, complejo y sugestivo. La tarea esencial es por tanto descubrir la relación entre la literatura y el espacio del que ha surgido. Es innecesario advertir que el paisaje condiciona la forma de ser del hombre porque, en esencia, el paisaje es el hombre. Sólo existe el concepto en la medida en que la criatura humana lo contempla y, sobre todo, lo recrea. Algunas de estas miradas serán el material de análisis desarrollado en estas jornadas.
Una vez más, entre los autores estudiados, un nombre propio flotará en el clima humano y erudito de las jornadas: Victoriano Crémer. Su muerte, dolorosa y reciente, será feliz coyuntura para rendir simbólico homenaje al hombre y al escritor. Pocos leoneses suscitan un recuerdo tan encendido y humano.