Los obispos insisten en que pecan los que votan sí al aborto
Los políticos podrán volver a comulgar si se arrepienten de manera pública

El portavoz de la CEE, Juan Antonio Martínez Camino.
Los políticos católicos que respalden con su voto la nueva ley del Aborto sólo podrán volver a comulgar en misa si, previa confesión, se arrepienten de manera pública. Los obispos reunidos en la 94º reunión de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal ratificaron, siguiendo la doctrina de la Iglesia, que los parlamentarios que respalden la nueva ley sobre interrupción del embarazo no pueden comulgar, toda vez que se ponen a sí mismos, públicamente, «en una situación objetiva de pecado».
«Nadie que atienda a los imperativos de la recta razón puede aprobar ni dar su voto a este proyecto de ley», subrayaron los prelados. Y mucho menos los católicos, porque deben recordar que «mientras dure esta situación, no podrán ser admitidos a la Sagrada Comunión».
Para resolver esa situación de pecado deben «confesarse y reparar públicamente el mal causado, si éste ha sido público», recordó este viernes el portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino. El también obispo auxiliar de Madrid subrayó que los parlamentarios católicos que avalen la nueva ley del aborto «actúan de manera pública contradictoria con la doctrina moral de la Iglesia, que no es otra que la tutela jurídica del derecho a la vida del ser humano inocente».
Terminar con la situación objetiva de pecado, indicó Camino, requiere la absolución y, para ésta, es necesario que exista «arrepentimiento y reparación del mal cometido; si ha sido público, mediante una reparación pública».