Reportaje | m. sáiz-pardo
Terrorista islámico y ETA
EE.UU. ofrece 5 millones de dólares por un «peligroso» yihadista al que vincula con los violentos vascos y el KGB
Los servicios de Información de la Policía y la Guardia Civil se quedaron literalmente de piedra el pasado martes. Ese día el Departamento de Estado norteamericano y el FBI anunciaron una recompensa de 5 millones de dólares por la captura de uno de los terroristas islámicos más buscados del mundo, Husayn Muhammed al-Umari, Abu Ibrahim , un veterano activista de 73 años de origen palestino, al que la inteligencia estadounidense le sigue los pasos desde hace décadas por el atentado en 1982 contra un vuelo de la compañía Pan Am.
Hasta ahí, todo normal: uno de los habituales avisos desde Washington con una jugosa suma para incentivar los chivatazos. La sorpresa fue que en el historial de este terrorista el FBI incluye una misteriosa referencia: Arecibió adiestramiento, entre otros grupos armados, de ETA.
Deconocido en España. Los especialistas españoles reconocen que hasta esta semana apenas habían oído hablar de él. Y, mucho menos, tenían constancia de que hubiera mantenido relación con activistas vascos. Los servicios de Información recopilan ya datos sobre Abu Ibrahim y estudian pedir al FBI información adicional sobre este terrrorista y sus supuestos vínculos con ETA. Los analistas de Interior, que no se atreven a descartar que en la décadas de los 70 y 80 ETA mantuviera contactos con grupos palestinos, sí que afirman con rotundidad que el nombre de Muhammed al-Umari no ha aparecido «ni siquiera circunstancialmente» en ninguna investigación sobre las células yihadistas desarticuladas en España durante los últimos años.
Según la información del Departamento de Estado el pasado 24 de noviembre, existen «informes» de que el activista, que está considerado como «armado y peligroso», «recibió entrenamiento de varios terroristas y grupos de inteligencia, incluida la desaparecida KGB soviética, la Facción del Ejército Rojo alemana, el Ejército Republicano Irlandés (IRA), Patria Vasca y Libertad (ETA) y el Ejército Rojo japonés».