España y Gibraltar dan por zanjada la crisis de la lancha de la Guardia Civil
El ministro principal del Peñón asegura que la llamada de Rubalcaba para disculparse «evitó un mal mayor»

Gibraltar devolvió ayer a España la barca y las armas.
Asunto zanjado. España y las autoridades de Gibraltar dan por cerrado el incidente provocado por la incursión de cuatro agentes de la Guardia Civil en el mismo puerto gibraltareño, cuando el pasado lunes intentaron interceptar una embarcación sospechosa en aguas de El Estrecho. Peter Caruana, ministro principal de Gibraltar, aceptó las disculpas que «evitaron un mal mayor» y que le ofreció el mismo lunes el ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba, quien le informó que se había tratado de una «persecución en caliente» una figura que contempla el Derecho Marítimo y que se había actuado «sin intencionalidad política». Por su parte, el titular de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, confió en que «no se repita el incidente». Un portavoz de la Guardia Civil incidió en que no existió «ánimo de molestar».
La Asociación Unificada de Guardias Civiles ha expresado tu «total respaldo» a los cuatro números involucrados. El PP considera insuficiente la versión dada por el Gobierno español. Por ello va a solicitar la comparecencia en el Congreso tanto de Pérez Rubalcaba como de Moratinos, según adelantó Soraya Sáenz de Santamaría.
Moratinos explicó ayer que la Guardia Civil está llevando a cabo una investigación y que aún no se conoce su versión. El canciller dio prácticamente por hecho que los agentes llegaron hasta «el propio Gibraltar» y que, por tanto, «no se puede hablar de una discusión sobre la jurisdicción de una franja marítima, como ha ocurrido en otros incidentes similares.