El pirata somalí Abdu Willy renuncia a su misterioso abogado
Francisco Javier Díez Aparicio, el misterioso y mediático abogado que defendía al niño pirata somalí detenido por el secuestro del atunero vasco Alakrana , ya no tendrá como cliente al corsario. Abdu Willy ha enviado, junto al otro pirata, Raageggesey Adji Haman, una rudimentaria carta escrita a mano por ambos a la Audiencia Nacional en la que «renuncian» a tener a Díez como letrado.
Se da la circunstancia que este abogado, hasta donde se conoce, sólo representaba a Abdu Willy, ya que Raageggesey estaba defendido por la letrada Begoña Castro, de la que nada se dice en esa misiva, redactada en un formulario tipo de la cárcel de Soto del Real y fechada el pasado 26 de noviembre.
La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que tenía previsto juzgarlos en breve, ha instado a los dos piratas a nombrar de inmediato nuevos letrados y les ha anunciado que de no hacerlo tendrán asignados abogados de oficio.
Los dos piratas se enfrentan a penas que podrían superar los 200 años de cárcel por 36 delitos de detención ilegal y uno de robo con violencia y uso de armas. El pasado 16 de noviembre, aún con el pesquero en mano de los piratas, el juez del caso, Santiago Pedraz, a instancias de la Fiscalía, procesó a contrarreloj a los dos detenidos. Tras la vuelta a casa de los pescadores, el proceso contra los dos piratas, a los que la Audiencia Nacional quería juzgar a mediados de diciembre, se ha paralizado casi por completo.