Uno de los cooperantes secuestrado por Al Qaeda se encuentra «mal de salud»
Fuentes diplomáticas de Mali aseguran que el rehén enfermo, del que no ha trascendido aún su identidad, necesita «tratamiento médico apropiado»
Uno de los cooperantes españoles secuestrados por la organización Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) «está en mal estado de salud», según informó ayer una fuente diplomática de Bamako, capital de Mali. Al parecer, el enfermo «necesita tratamiento médico apropiado». La fuente consultada manifestó que «no deseo dar más detalles, pero esa es la realidad y esperamos que las cosas se arreglen rápidamente».
Días antes, un notable tribal del norte de Mali anunció que habían conocido que uno de los rehenes españoles se encontraba enfermo, «los que le han secuestrado incluso quieren medicinas para darle».
Los tres españoles, miembros de la oenegé Barcelona Acció Solidaria, fueron secuestrados el pasado 29 de noviembre, en una carretera a 170 kilómetros al norte de Nuakchott (Mauritania). Según una fuente cercana a las negociaciones, los tres rehenes y los secuestradores habrían recorrido en un tiempo récord una distancia de unos 2.000 kilómetros, hasta el desierto al norte de Mali. Su captura fue reivindicada por AQMI, que también reivindicó el secuestro de dos italianos el 18 de diciembre, en Mauritania.
Un mes. El secuestro cumplió ayer su primer mes en una jornada en la que se confirmó que se ha producido, al menos, algún contacto con los supuestos responsables de esta acción, que se ha atribuido Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).
El portavoz de la oenegé, Josep Ramon Giménez, explicó ayer que la secretaria de Estado de Cooperación, Soraya Rodríguez, les había asegurado que el Ejecutivo había establecido contacto con los secuestradores, aunque sin especificar el grado que ha alcanzado esta negociación ni las vías utilizadas para llegar hasta ellos. «No hay muchos cambios. Si hasta ahora nos decían (el Gobierno) que la cosa iba por buen camino para tranquilizarnos, pero sin concretar nada más, ahora a ese mutismo inicial han añadido sencillamente, como novedad, que existen ciertos contactos, pero con un laconismo extremo, sin más información que esa pequeña novedad», explicó Giménez.