| Crítica | Libros |
Hacia la justa medida de Cela

El escritor e hispanista Ian Gibson con el libro que ha dedicado a Cela
Yo pienso que es favorecer la memoria de un artista, sea escritor o pintor o lo que fuere, reducirle a su justa medida en cuanto se muere, teniendo en cuenta que las vicisitudes y circunstancias de la vida tienden a adornarles con plumas que casi nunca les pertenecen. Es el caso de Camilo José Cela, una de las personalidades literarias más notables de nuestra época, pero sobre cuya obra se han dicho muchas inexactitudes. Digo esto a propósito de un libro muy notable: Cela, el hombre que quiso ganar , obra sensata y documentadísima del escritor irlandés hispanizado Ian Gibson. En este libro, publicado por la editorial Aguilar, Gibson examina la personalidad y la obra de Cela y trata de reducir ambas a su justa proporción. Lo que él hace no es, ciertamente, una biografía, sino, más bien, un esbozo, ensayo o conato de biografía, advirtiendo repetidas veces que Cela necesita con urgencia una biografía de tamaño natural; hecha a fondo, tarea que él no puede emprender. Si tenemos en cuenta que Gutierre de Cetina lleva cuatro siglos siendo una de nuestras glorias literarias gracias a un sólo madrigal, no resulta nada mal llegar a la conclusión, a la que llega seriamente Gibson, de que, de toda la obra de Cela, que se acerca mucho a los cien volúmenes, solo tres o cuatro resistirán los embates del tiempo: La Familia de Pascual Duarte, La Colmena, San Camilo 1936 , y posiblemente Oficio de Tinieblas 5 y los libros de viajes. Gibson, además, da a Cela el espaldarazo de artífice sin par de la lengua castellana. No es posible explicar aquí todo lo que Gibson cuenta tan bien y tan oportuna y laboriosamente en su excelente libro, por lo que sugiero a mis lectores que se tomen la molestia de leerlo.